El entrenador argentino prioriza la recuperación física y se permite bromear sobre la estrella española antes del partido decisivo.

La selección argentina está a solo dos días de disputar la final del Mundial contra España, y Lionel Scaloni, el entrenador, se mostró hoy en conferencia de prensa con un discurso tranquilo y centrado en lo esencial: el descanso.

Porque después de la sufrida semifinal ante Inglaterra y el viaje desde Atlanta a Nueva York, lo primero es recuperar energías. "Recién estamos descansando del viaje. Todavía no pudimos probar nada porque estamos enfocados en el descanso. Hay jugadores que no quedaron al 100%. En base a las pruebas veremos cómo salimos, pero siempre jugamos como Argentina", explicó el técnico, dejando claro que el pizarrón esperará.

Scaloni no quiere que sus jugadores se saturen con información. "Lo importante es pasarle la información justa al jugador. Demasiada información no es buena", resumió. Y también busca quitarles presión: "No nos metemos en que es una final del mundo porque eso representa demasiada presión. Pensamos que es un partido". Un enfoque que ya le funcionó en Qatar 2022, cuando Argentina se consagró campeona después de un arranque complicado.

Sobre el futuro de Lionel Messi, que podría estar disputando su última final mundialista, Scaloni fue tajante: "No sé, qué sé yo. Hay que preguntarle a él". Una respuesta que deja todo en manos del capitán, quien lleva al equipo en la búsqueda de un bicampeonato histórico. Argentina ganó su primer Mundial en 1978, luego en 1986 y el más reciente en 2022. Si vence a España, sería el cuarto título, el segundo consecutivo.

Scaloni también dio pistas sobre la posible alineación. "Fuimos cambiando los laterales derechos partido a partido. Intentamos que se repartieran los minutos. Veremos cómo están para el domingo", señaló. La práctica del sábado será clave para definir el once inicial.

Analizando al rival, Scaloni comparó los estilos: "El fútbol se juega con la pelota. Si tenés equipos físicos que además juegan bien, ahí está el verdadero problema. Creo que Argentina y España eran los dos equipos que merecían estar en la final". Un elogio mutuo con el seleccionador español, Luis de la Fuente, de quien guarda un gran recuerdo de cuando compartieron cursos de entrenador: "Tengo un gran recuerdo de él.

Era uno de los profesores que siempre respondía y lo hacía con la palabra justa. Lo aprecio y me pone contento su presente".

Scaloni no pudo evitar el humor. Cuando le preguntaron cómo piensa controlar a Lamine Yamal, la sensación española de 16 años, respondió con una sonrisa: "Sería bueno encerrarlo en la habitación".

Luego, más serio, lo elogió: "Es un chico que juega muy bien. Es un patrimonio del fútbol y le va a dar muchas alegrías a España. Esperemos que el domingo no". También bromeó sobre el autobús español: "Intentaremos que el autobús no salga del hotel".

El técnico se emocionó al hablar del vínculo con la gente: "Vemos los festejos de los hinchas y es imposible que no nos toque el corazón. Recuperamos que los hinchas de Boca y River se abracen mirando nuestros partidos. La unión y el trabajo en equipo son fundamentales en un Mundial". Finalmente, reveló que, a diferencia del anterior Mundial, no tiene supersticiones. "En el Mundial anterior usábamos siempre las mismas zapatillas, perdimos en el primer partido y se rompió la cábala. Imagino que el cuerpo técnico tendrá alguna superstición", contó entre risas.

Con la mente clara y el cuerpo en recuperación, Argentina se prepara para otra final. Scaloni lo tiene claro: descanso, información justa y a jugar como siempre.