Miles de aficionados se reunieron en Ezeiza para dar la bienvenida a la Selección Argentina tras la final del Mundial 2026, en un emotivo recibimiento que emocionó hasta al entrenador Lionel Scaloni.
La pasión no entiende de resultados, y eso lo demostró una vez más la hinchada argentina. A pesar de la derrota en la final del Mundial 2026 contra España, miles de fans se plantaron en el Aeropuerto de Ezeiza para recibir a la Selección como si hubieran ganado el título.
Ni el frío invernal, ni la neblina, ni la lluvia persistente pudieron con las ganas de ver a sus ídolos.
El plantel aterrizó a las 18:21 en el vuelo AR 1721 de Aerolíneas Argentinas, y ya desde el aire se veía una marea de banderas y pirotecnia. Mientras una veintena de drones dibujaban figuras luminosas en el cielo, los futbolistas bajaban por una alfombra roja escoltada por los Granaderos a Caballo.
Pero lo mejor estaba por venir: la caravana hacia el predio de la AFA.
Los jugadores, lejos de esconderse, subieron a la parte de arriba del micro descapotable para saludar a la gente. Y la locura se desató. Decenas de hinchas saltaron los guardarrails de la autopista Riccheri para correr al lado del micro durante cientos de metros, obligando a la policía a despejar la banquina.
Un caos controlado, pero lleno de amor.
La AFA publicó después un video que se volvió viral, musicalizado con "Inconsciente Colectivo" de Charly García y editado en cámara lenta. Ahí se ve a Valentín Barco, Nico Otamendi, Leandro Paredes, Thiago Almada y Nicolás Tagliafico mirando conmovidos a la multitud. Pero la imagen que más llegó al corazón fue la de Lionel Scaloni cantando de cara a los hinchas, con los ojos vidriosos. El técnico, que siempre ha sido el primero en defender a sus jugadores, no pudo contener la emoción al ver ese apoyo incondicional.
Hay que recordar que esta historia de amor entre la gente y la Scaloneta viene de lejos. Desde aquel diciembre de 2022, cuando la Selección ganó el Mundial de Qatar y millones salieron a las calles, el vínculo se hizo eterno. Pero también hubo momentos difíciles, como la eliminación en la Copa América 2024 o las lesiones de jugadores clave. Sin embargo, el cariño nunca decayó.
En esta ocasión, diez jugadores decidieron no viajar a Argentina, entre ellos Lionel Messi, que se quedó en Europa tras el partido. Pero los que sí vinieron se llevaron una lección de lo que significa ser argentino. La mayoría del plantel, unos 16 futbolistas, eligió estar en Ezeiza y vivir ese recibimiento que parecía de campeones, aunque no lo fueran.
El micro llegó al predio de la AFA pasadas las 20:00, y todavía había hinchas esperando en las puertas. Algunos incluso viajaron desde otras provincias para estar ahí. "Perdimos una final, pero no perdimos la identidad", decía un cartel entre la multitud. Y es que para el hincha argentino, la Selección es más que un equipo; es una familia.
Scaloni, que ya había anunciado que seguiría al mando tras el Mundial, dejó claro que este recibimiento le dio fuerzas para seguir. "Esto es increíble. No tengo palabras. Gracias a todos los que vinieron", dijo en una breve declaración a la salida del micro. Las lágrimas de Scaloni eran las de un país que, pese a todo, sigue creyendo.