El entrenador de Los Pumas, Felipe Contepomi, será el encargado de dirigir a Barbarians frente a los Springboks en un partido estratégico en Port Elizabeth. El papel del argentino marca un episodio destacado en la historia del rugby invitacional.
El entrenador de Los Pumas, Felipe Contepomi, dejará por unos días la camiseta de Argentina para asumir un rol como director técnico de Barbarians, el combinado invitacional que reúne a destacados jugadores de distintas naciones para disputar encuentros de alto nivel.
Se trata de una experiencia que trasciende una simple tarea táctica: representa una oportunidad para mostrar el rugby como espectáculo y para conservar vivo el espíritu de colaboración entre países, sin restricciones de nacionalidad.
\n\nBarbarians, un equipo fundado en 1890 por William Percy Carpmael, no representa a una nación sino a la tradición de jugar con libertad y creatividad.
Su objetivo no es acumular títulos oficiales, sino exhibir un rugby de ataque dinámico y de camaradería, siempre listo para enfrentar a los mejores del mundo.
Concepada para concentraciones breves y con plantillas armadas de forma casi improvisada, la escuadra negra y blanca de franjas horizontales ha protagonizado encuentros memorables en Twickenham, Murrayfield y otros escenarios emblemáticos.
\n\nLa cita para Contepomi no es casual: ya vistió la camiseta de Barbarians en cinco ocasiones entre 2003 y 2012, y ahora tendrá la responsabilidad de conducir el equipo desde el banco en el choque contra Sudáfrica, previsto para el 20 de junio en el Nelson Mandela Bay Stadium, de Port Elizabeth.
Le acompañarán en el staff su asistente actual en Los Pumas, Kendrick Lynn; el francés Patrice Collazo; y el neozelandés Scott Robertson, quien recientemente dejó su cargo en los All Blacks y ya había guiado a Barbarians ante rivales como Nueva Zelanda, Tonga, All Blacks XV y Gales en distintas temporadas.
\n\nDel lado sudafricano, el head coach Rassie Erasmus dejó claro que el encuentro no será una simple exhibición. Con el Nations Championship a la vuelta de la esquina y un cruce ante Inglaterra dos semanas después, el choque frente a Barbarians servirá como banco de pruebas para ajustar estructuras y acelerar la puesta a punto de una temporada que se anticipa exigente.
\n\nEl calendario no dará respiro: una semana después del duelo en Puerto Elizabeth, Barbarians viajarán a Londres para medirse con Gales en Twickenham, en una doble jornada que también incluirá un encuentro femenino.
Sin embargo, Contepomi y Lynn estarán al frente únicamente para el choque ante Sudáfrica. \n\nLa designación del ex capitán argentino no es accidental. Es, en gran medida, un reconocimiento al crecimiento sostenido de Los Pumas en los últimos años y a la visibilidad internacional que ha ganado su conducción.
Contepomi regresará a cruzarse con la mística negra y blanca, pero esta vez con la responsabilidad de liderar a un conjunto que representa, como pocos, la esencia romántica y universal del rugby.
\n\nQuiénes son los Barbarians\nLos Barbarians —conocidos mundialmente como los BaaBaas— son un combinado invitacional fundado en 1890 en Inglaterra por William Percy Carpmael.
No representan a una nación ni compiten en torneos oficiales: su esencia radica en reunir a jugadores de distintas nacionalidades para disputar partidos de exhibición de alto nivel, tradicionalmente al cierre de temporada.
Desde su creación, el club se sostuvo sobre un principio inalterable: \"celebrar el rugby como espectáculo, promoviendo el juego abierto, el ataque constante y el espíritu de camaradería por encima del resultado\", según su propio lema.
\n\nA lo largo de su historia enfrentaron a las principales potencias del hemisferio norte y sur, con sede habitual en el Reino Unido —especialmente en Twickenham—, aunque también realizaron giras internacionales.
Vestir la camiseta negra y blanca a franjas horizontales es considerado un honor dentro del rugby, ya que la convocatoria funciona como reconocimiento a la trayectoria y al prestigio individual.
Sin concentraciones extensas ni estructuras permanentes, los Barbarians mantienen una tradición singular: equipos armados en pocos días, integrados por figuras de élite que aceptan el desafío de jugar sin la presión del ranking, pero con la responsabilidad de sostener una mística centenaria.