Rosario Central confirma que Ángel Di María padece un desgarro en el aductor izquierdo. El club espera evolución para el debut en la Copa Libertadores ante Independiente del Valle, y ya desliza dudas sobre su disponibilidad ante Atlético Tucumán.

A falta de dos semanas para el estreno de Rosario Central en la Copa Libertadores, el equipo de Jorge Almirón recibe un golpe duro que nadie esperaba: Ángel Di María sufre una lesión en el aductor izquierdo que podría complicar, y mucho, los planes de inicio de la competición.

Di María, una de las referencias más destacadas de la plantilla y un veterano con una larga trayectoria en la élite del fútbol, venía lidiando con distintas molestias musculares a lo largo de su carrera, pero este contratiempo actual añade un ingrediente más a un calendario ya de por sí exigente para el Canalla.

El golpe llegó en el contexto de un ascenso emocional tras el clásico ante Newell’s Old Boys, partido que Central disputó en el Coloso del Parque y que terminó con victoria por 2-0.

Aquel día, Di María dejó constancia de su carácter peleando cada balón y, pese a las molestias, logró anotar un gol que sirvió para engrandecer el ánimo de la hinchada.

Sin embargo, desde ese encuentro no ha tenido nuevamente la plenitud física que se espera de una pieza clave para la Libertadores.

Las señales, además, no han sido optimistas a la hora de confirmar su presencia en los siguientes compromisos: no fue convocado para el choque ante Argentinos Juniors, ingresó en el segundo tiempo frente a Banfield y tampoco sumó minutos ante Independiente Rivadavia, a la espera de un parte médico que por ahora no se ha hecho público de forma oficial por parte del club.

Una resonancia realizada al regreso desde Mendoza habría arrojado un diagnóstico de desgarro en el aductor izquierdo. Aunque se describe como desgarro pequeño, la consecuencia práctica es la misma: requiere reposo y un periodo de recuperación que podría rondar las tres semanas.

Este plazo sitúa al equipo ante la delicada posibilidad de llegar al debut continental en el Gigante de Arroyito, programado para el jueves 9 de abril frente a Independiente del Valle, siempre que evolucione favorablemente.

En caso contrario, el plan de juego del técnico Almirón podría sufrir cambios importantes.

Por ahora, el club no ha emitido un parte médico oficial que confirme la información con detalle, pero en el entorno de la concentración ya circulan las estimaciones de recuperación.

El mensaje entre líneas es claro: todo dependerá de la resposta del cuerpo de Di María y de la rapidez con la que pueda regresar a la dinámica de trabajo con el resto del grupo.

Y es que, para Central, perder a su estrella durante la fase de grupos es un golpe de alta repercusión deportiva, ya que Di María aporta experiencia, visión de juego y definición en momentos clave.

Para el aficionado español que sigue la liga argentina, conviene recordar que Di María es un jugador con una trayectoria internacional notable: nacido en Rosario, ha desarrollado gran parte de su carrera en Europa y ha dejado huella en la selección argentina.

Su presencia en el campo eleva el nivel de juego del equipo y es sinónimo, cuando está en forma, de acciones decisivas en ataques organizados y en transiciones rápidas.

En este contexto, la Libertadores continúa siendo un objetivo prioritario para Rosario Central, y este episodio de lesión añade más incertidumbre al inicio de una campaña que exige rendimiento inmediato y adaptación táctica.

El club confía en una pronta evolución de Di María para poder contar con él en las próximas jornadas y mantener la idea de juego que ha preparado para afrontar la fase de grupos.

Mientras tanto, la afición espera que el equipo, con o sin su estrella, demuestre carácter y capacidad para competir a alto nivel ante rivales como Independiente del Valle, Atlético Tucumán y otros conjuntos que pondrán a prueba la solidez del Canalla en este tramo decisivo del calendario.