Tras la goleada frente a Tigre en el Más Monumental, emergen cuestionamientos sobre la vigencia de Marcelo Gallardo al frente de River Plate en 2026, mientras la afición mantiene su respaldo y el club evalúa próximos pasos para recuperar el rendimiento.

La derrota de River Plate ante Tigre en el estadio Más Monumental ha reabierto el debate sobre la vigencia de Marcelo Gallardo al frente del equipo en 2026.

Después de un 2025 complicado que dejó al club con dudas, la figura del entrenador sigue respaldada por la afición, que recuerda con orgullo los años dorados y espera que ese pasado no opaque el presente.

En el imaginario de los hinchas, la \"estatua\" de Gallardo —una imagen que simboliza la era de títulos— no es objeto de disputa, pero sí la pregunta de cuánto tiempo más puede sostenerse el proyecto sin que los resultados acompañen de forma consistente.

Aunque se trata de un solo partido, el rendimiento general del equipo en este inicio de año ha permitido abrir un debate que va más allá de una caída puntual.\n\nLa caída ante Tigre, que sorprendió en la impresión del marcador y dejó expuestos cierto s riesgos defensivos y de precisión en la salida desde el medio, ha encendido luces de alerta entre directivos y fanáticos.

Se esperaba que River, que históricamente ha mostrado una capacidad para reponerse tras traspiés, recuperara la versión competitiva que suele exigir el estadio de Núñez.

En ese marco, la labor de Gallardo como gestor de un vestuario muy demandante se pone en la picota: ¿podrá el grupo responder ante el cuestionamiento interno y externo y volver a ser ese equipo que impone su juego?\n\nDurante la rueda de prensa posterior al encuentro, Gallardo habló de lo ocurrido con tono sobrio.

Reconoció que la noche fue adversa, que se cometieron errores en cantidad y que Tigre supo aprovechar cada oportunidad. No obstante, dejó claro que no se puede perder de vista el aprendizaje que debe extraerse de estas situaciones y que el equipo debe reencontrar la continuidad necesaria para no repetir una actuación tan desalineada.

Sus palabras subrayaron la idea de que, aunque las derrotas forman parte del deporte, el camino para superarlas pasa por el análisis interno y la capacidad de respuesta de cada jugador y del conjunto en su conjunto.\n\nEn clave histórica, el paso de Gallardo por River Plate está marcado por hitos que quedan grabados en la memoria de la afición: las Libertadores conquistadas en 2015 y 2018, que transformaron al club y lo convirtieron en referente continental.

Esos logros alimentan la paciencia y el respaldo que hoy se mantiene, incluso cuando los resultados actuales obligan a revisar procesos y ajustar estrategias.

El estadio, conocido como Más Monumental, suele ser un territorio de presión y expectativa; cuando el rendimiento flaquea, la caída se convierte en espejo de la demanda de un club que exige excelencia.\n\nSobre el particular de los montos económicos, conviene aclarar que la nota original no contiene referencias a montos de dinero, por lo que no hay cifras para convertir a euros.

Este rasgo implica que la presente revisión se centra en el análisis técnico y deportivo, sin incorporar valores monetarios ajenos a la realidad competitiva.

En ese sentido, lo relevante es el rendimiento, la cohesión del grupo y la capacidad de Gallardo para dar con respuestas tácticas y motivacionales que devuelvan a River Plate a su senda ganadora.

River Plate aún mira hacia adelante con la esperanza de reconstruir, paso a paso, la versión del equipo que hizo historia y avanza con la idea de fortalecer un proyecto que, pese a los tropiezos, continúa siendo un referente del fútbol argentino.