River Plate confirmó la adjudicación de la reforma integral del Monumental, que incluirá techo para todas las tribunas y una bandeja 360°, a Grupo ENG S.A. por USD 145.085.227 más IVA, en un proceso licitatorio que destaca por su transparencia.

La ampliación y el techo del Estadio Monumental, casa de River Plate, ya estaba en la agenda pública y, de hecho, la propia institución había ido adelantando algunos detalles a través de sus redes sociales.

Este lunes, en la reunión de la Comisión Directiva, se dio el paso clave: se aprobó el resultado del proceso licitatorio que definirá quién se encargará de ejecutar las obras.

En el escrito oficial se detalla que la intervención busca elevar la capacidad del estadio a 101.000 espectadores y cubrir con techo todo el sector de tribunas, para convertirlo en una instalación más moderna, cómoda y acorde a los tiempos que corren para un club de semejante trayectoria.

Se presentaron seis oferentes para realizar la obra: Techint I&C, Sacde, Benito Roggio, GCDI, Grupo ENG y Riva. Tras la apertura de las ofertas, una evaluación técnica y económica, y una instancia de negociación, River decidió adjudicar la obra al Grupo ENG S.A., por considerar que reunía la mejor combinación de solidez técnica, capacidad de ejecución y competitividad económica.

Grupo ENG es una empresa argentina con más de seis décadas en el mercado y, entre sus trabajos recientes, destaca su participación en proyectos de infraestructura de gran envergadura: la remodelación de la estación de trenes de Retiro, las terminales A y C del Aeropuerto de Ezeiza y la Base Belgrano II en la Antártida.

La modalidad contractual elegida es EPC (llave en mano): el contratista asume la responsabilidad total de la ejecución de la obra, desde el diseño hasta la entrega final, garantizando una solución integrada y operativa en el momento de la entrega.

El costo total de la intervención asciende a USD 145.085.227,0 más IVA. Este monto cubre tanto las obras principales (la construcción de la nueva bandeja 360° y el techado integral del estadio) como los costos asociados a equipamiento (butacas, barandas y otros bienes muebles), dirección de obra, monitoreo técnico, seguridad, financiamiento y las adecuaciones de servicios necesarios para que la instalación funcione a la perfección.

El proceso se ha desarrollado siguiendo estándares de transparencia y buenas prácticas para grandes proyectos de infraestructura. La apertura de ofertas se realizó de forma digital a través de SAP Ariba, con auditores externos de Deloitte & Co. S.A. y SBP, además de un escribano público que garantiza la trazabilidad y confidencialidad de todo el procedimiento. Tras la evaluación de las propuestas y la negociación, la adjudicación quedó para ENG S.A., en función de su solidez técnica, capacidad de ejecución y competitividad económica. La oferta ganadora mostró una diferencia del 28% respecto de la segunda mejor propuesta y un 86% respecto de la tercera, dejando claro el criterio de selección aplicado.

Con la aprobación del contrato, se prevé la convocatoria de una Asamblea Extraordinaria de Representantes de Socios para tratar el acuerdo y, si corresponde, aprobar el inicio formal de las obras.

Más allá de los números y del proceso administrativo, el proyecto responde a un objetivo mayor: modernizar el estadio más emblemático de River y dotarlo de una infraestructura que acompañe su historia, con una experiencia de usuario mejorada y un nivel de seguridad acorde a las exigencias actuales de un fútbol de alto rendimiento.

Para situarlo en su contexto histórico, el Monumental —también conocido como Estadio Antonio V. Liberti— es un símbolo de la entidad y de la ciudad; inaugurado en las últimas décadas del siglo XX, ha sido escenario de grandes clásicos, finales y eventos que contribuyeron a forjar la identidad del club.

La ampliación y el techado no solo buscan aumentar aforo, sino también optimizar servicios, accesos y la visibilidad de un proyecto que, en palabras de la institución, apunta a sostenerse como una referencia en el fútbol argentino y en la infraestructura deportiva de la región.

En resumen, una inversión de magnitud que marca un antes y un después para River Plate, su afición y el propio paisaje deportivo de Sudamérica.