River Plate homenajeó a la campeona del mundo en el regreso del Torneo Clausura. Los hinchas desplegaron banderas, corearon cánticos y ovacionaron a Montiel y Otamendi. También hubo espacio para el recuerdo de Malvinas y una pulla a Chiqui Tapia.

La noche del regreso del Torneo Clausura en el Monumental fue mucho más que un partido de fútbol. Los hinchas de River Plate, que colmaron el estadio para ver el encuentro contra Barracas Central, vivieron una previa cargada de emotividad y simbolismo.

El motivo: un sentido homenaje a la Selección Argentina, campeona del mundo en Qatar 2022.

Todo comenzó cuando los equipos saltaron al campo. En el centro del terreno de juego se desplegó una enorme bandera celeste y blanca con la leyenda: «Gracias Selección por unir y hacer feliz al pueblo argentino».

Los 22 jugadores se colocaron alrededor del círculo central mientras la voz del estadio pedía un fuerte aplauso para la Scaloneta. El público, puesto en pie, respondió con una ovación atronadora.

El momento más especial llegó con la entrega de plaquetas a Gonzalo Montiel y Nicolás Otamendi, dos de los héroes del Mundial. Montiel, recordado por su penal decisivo en la final, y Otamendi, flamante refuerzo de River, fueron llamados al centro del campo para recibir el reconocimiento de las autoridades del club.

Ambos levantaron sus placas entre gritos de «campeones del mundo». La afición no escatimó en aplausos y cánticos.

Pero el homenaje no terminó ahí. La hinchada también tuvo un emotivo gesto con las Islas Malvinas. En la popular Sívori Baja se izó una bandera con los colores patrios y la silueta del archipiélago, mientras los paraguas celestes y blancos se abrían al unísono.

El clásico cántico «el que no salta es un inglés» retumbó en todo el estadio, y los aficionados comenzaron a saltar sin parar.

Detrás de los arcos, las habituales bengalas rojas y blancas dieron paso a una lluvia de fuegos artificiales celestes y blancos, tiñendo el Monumental de los colores nacionales.

Era la primera vez que se veía algo así en un partido de River y la imagen resultó espectacular.

Con todo, los hinchas no perdieron la oportunidad de acordarse de Claudio «Chiqui» Tapia, presidente de la AFA e hincha confeso de Boca Juniors. Desde las gradas se escuchó con fuerza: «Chiqui Tapia botón, Chiqui Tapia botón, vos sos hincha de Boca la p...madre que te parió». Un cántico que, aunque polémico, forma parte del folclore del fútbol argentino y de la rivalidad entre los dos grandes.

El estadio Monumental, con capacidad para más de 80.000 personas, ha sido testigo de grandes noches de fútbol. Inaugurado en 1938, fue sede de la final del Mundial de 1978 y ha acogido innumerables clásicos y conciertos. Esta vez, sin embargo, el protagonismo no fue solo para River: la Selección Argentina, con sus recientes éxitos, volvió a ser la gran protagonista.

El vínculo entre River y la Selección es cada vez más estrecho, sobre todo tras las incorporaciones de Marcos Acuña, titular en el partido, y Ángel Correa, que comenzó en el banquillo.

Ambos son campeones del mundo y se suman a la larga lista de jugadores del club que han vestido la celeste y blanca.

El partido frente a Barracas Central, correspondiente a la primera fecha del torneo, se disputó después de estos actos. Pero lo ocurrido en la previa quedará grabado en la memoria de los presentes. Una noche en la que el Monumental se vistió de celeste y blanco para decir «gracias» a una selección que ha dado tantas alegrías al país.