Lionel Messi no formó parte de la convocatoria de Inter Miami para enfrentar a Charlotte FC en la MLS y quedó fuera de la salida al Bank of America Stadium. El equipo apunta a la vuelta de octavos de la Concacaf Champions League frente a Nashville SC, mientras el argentino busca gestionar su desgaste de cara al Mundial 2026.
El gol 900 en la gloriosa carrera de Lionel Messi deberá esperar, al menos, hasta el próximo miércoles. El crack argentino quedó fuera de la convocatoria de Inter Miami para visitar Charlotte FC en la cuarta fecha de la MLS. Ni siquiera viajó al Bank of America Stadium, donde los dirigidos por Javier Mascherano visitarán al equipo local. Tampoco lo hizo Rodrigo De Paul.¿Debe preocuparse Lionel Scaloni por la ausencia de Messi, a tres meses del debut de la Selección Argentina en la Copa del Mundo de Estados Unidos, Canadá y México? Para nada.
No tiene ningún inconveniente físico, sino que Leo optó por descansar y prepararse para el duelo del próximo miércoles frente a Nashville SC por la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones de la Concacaf, el gran objetivo de Las Garzas en la temporada.
Es claro: los años pasan para todos y con 38 años, en año mundialista, no quiere sobrecargar su físico. Ese es uno de los motivos, entre tantos otros, por los que Messi decidió abandonar el fútbol europeo e irse a jugar a Estados Unidos. La MLS, con formato similar a los torneos Apertura y Clausura del fútbol argentino, dos zonas (en este caso, conferencias) de 15 equipos, de los cuales siete del Este y Oeste clasifican de manera directa a los playoffs más otros dos que juegan un repechaje, da margen para que en la fase regular se tome todos el descanso que su cuerpo le pide en esta etapa de su carrera.
Es lo que necesita, especialmente para llegar en óptimas condiciones al Mundial, su último Mundial.Ante la ausencia de Messi, otros cuatro argentinos arrancaron como titulares frente a Charlotte FC: el arquero Rocco Ríos Novo, nacido en Los Ángeles y nacionalizado argentino; Gonzalo Luján como primer marcador central; David Ayala como mediocampista central junto al hondureño David Ruiz; y Mateo Silvetti ocupando la posición de mediocampista derecho.
En tanto, quien tomó la cinta de capitán del 10 argentino fue su amigo Luis Suárez.Inter Miami empató sin goles el miércoles pasado en Nashville, donde los dirigidos por Javier Mascherano, bajo una intensa lluvia, fueron superados por el local y merecieron largamente perder.
Messi estuvo incómodo, no pudo entrar en juego y tampoco logró convertir el esperado 900. Espera que el nuevo gol centenario llegue el próximo miércoles en el Chase Stadium de Fort Lauderdale, donde los hombres de rosa irán en busca de la clasificación a cuartos de final de la conocida Concachampions.
A nivel histórico, este periodo marca otra etapa de Messi en Estados Unidos, donde la prensa local ha destacado su influencia más allá de lo deportivo.
Su llegada a Inter Miami en 2023 sacudió la liga y elevó el perfil del club, que desde entonces ha buscado consolidarse como una propuesta ganadora tanto en la MLS como en la Concacaf Champions League.
A medida que se acerca una nueva edición de la competición continental, el equipo quiere traducir ese impulso en resultados concretos y dejar atrás la irregularidad de campañas anteriores.
En este contexto, la ausencia de Messi para el choque ante Charlotte no se entiende como señal de debilidad, sino como una estrategia de manejo de cargas para un año que, en el calendario global, coincide con etapas decisivas hacia el Mundial de 2026.
Además del contexto deportivo inmediato, vale recordar que la MLS propone un formato que alterna fases de liga regular con playoffs, lo que facilita que los equipos gestionen esfuerzos y roten a jugadores para evitar desgaste innecesario.
En paralelo, la Concacaf Champions League representa una ventana de oportunidad para que Inter Miami, al igual que otros clubes de la región, sume prestigio y presencia internacional.
En las últimas temporadas, Messi ha sido figura determinante para elevar la visibilidad de la competencia y atraer a más aficionados a los estadios, un efecto que la liga reconoce y que busca capitalizar desde el primer día de cada temporada.
En el plano técnico, el equipo necesita que Messi esté disponible en los momentos clave de la fase de octavos y, si se avanza, en cuartos y semifinales, por lo que este tipo de sustituciones temporales forma parte de una planificación que prioriza la consistencia a lo largo de varias competiciones.
En cuanto a la competencia local, Inter Miami continúa afinando su estructura, su plantel y su estilo de juego para volcar la experiencia del astro en resultados concretos que puedan sostenerse en el tiempo.
Con ese equilibrio, la ilusión de la afición se mantiene intacta, y la esperanza de ver a Messi cerca de celebrar otro hito en la historia del fútbol mundial persiste, especialmente cuando su equipo encara desafíos de alto nivel en una temporada que promete ser decisiva para el club y para el propio jugador.