A 34 días de la inauguración del Mundial 2026 en Norteamérica, Lionel Messi sigue marcando la pauta en la MLS. Mientras Canadá afina su debut ante Bosnia y Herzegovina en Toronto, el astro argentino brilla con Inter Miami y suma un hito histórico en la liga.

En 34 días, el BMO Field de Toronto será escenario de una de las grandes fiestas inaugurales del Mundial 2026 y del debut de Canadá ante Bosnia y Herzegovina, dentro del Grupo B.

A la vez, se repartirán otros cinco partidos en ese mismo estadio, incluyendo un cruce de octavos de final. Pero ninguno de esos duelos contará con Lionel Messi, que este fin de semana volvió a dejar destellos de su talento en el 4-2 con el que Inter Miami CF se reencontró con la victoria tras la derrota en el clásico frente a Orlando City.

Ya sea con la camiseta de la Selección argentina o empuñando la banda de capitán de Las Garzas, Leo vuelve a ser noticia por lo que hace dentro del campo y fuera de él.

En esta ocasión no solo anotó, también participó en las dianas de Suárez y Reguilón y, con 59 goles y 41 asistencias en la MLS, se convirtió en el jugador que ha llegado más rápido a las 100 contribuciones de gol en la historia de la liga, un récord que habla por sí solo de su impacto.

Desde su llegada, en julio de 2023, Messi revolucionó un deporte que hasta entonces ocupaba un lugar secundario en Estados Unidos. Su presencia elevó la atención mediática, los llenos en los estadios y el seguimiento televisivo, y cada partido suyo parece convertirse en un evento social y deportivo.

A sus 39 años, que cumplirá el 24 de junio, Messi demuestra que la edad no es un impedimento para seguir marcando diferencias en una liga que ha ganado mucho peso gracias a su llegada.

En Toronto, la atmósfera fue similar: un aficionado logró atravesar la seguridad para saludarlo durante el partido, un momento que, entre el ruido y las cámaras, dejó claro el fenómeno de su figura en la MLS.

La acción dentro del campo mostró dos fases claras. Inter Miami tardó en hacerse notar, y la apertura del marcador llegó a los 43 minutos, tras un tiro libre ejecutado por Messi que provocó un rechace que Rodrigo De Paul convirtió en gol con una volea relámpago, dejando sin opciones al portero del Toronto FC, Luka Gavran.

Era el 1-0, un gol que parecía abrir la chispa para una tarde más cómoda, pero la historia apenas empezaba.

En la segunda mitad, el conjunto visitante dio un golpe de efecto casi inmediato. De Paul inició otra acción con un pase para Messi, quien asistió de primera al delantero uruguayo Luis Suárez, y este definió con precisión para el 2-0.

Fue un momento de esas jugadas que se quedan en la retina: la conexión entre dos símbolos de la época y el intercambio de roles entre Messi y Suárez, dos que se conocen al milímetro.

Quedaba tiempo para más. A los 27 minutos de la segunda mitad, Reguilón, recién ingresado, recuperó la pelota en la banda izquierda, recibió el pase de Messi y, tras un regate corto, batió a Gavran con un derechazo cruzado: 3-0 y primera diana del español con la camiseta de Inter Miami en la MLS.

Parecía que el partido quedaba sentenciado, y de hecho el tercero llegó poco después, con un Messi que, tras buscar su momento en un tiro libre que rozó el travesaño a los 15 minutos de la segunda mitad, encontró la recompensa a los 29 con un remate sutil de zurda tras una jugada que él mismo inició y que De Paul convirtió en centro para la definición final del Pistolero.

Con el partido prácticamente decidido, Toronto dejó entrever su reacción. Emilio Aristizábal, en los minutos de descuento, anotó dos goles para acortar distancias y poner el 3-2 en el marcador, pero el tiempo no fue suficiente para evitar la derrota ante un Inter Miami que, pese a todo, dejó claro su nivel de crecimiento y experimentación táctica.

A pesar del resultado, Inter Miami encara un tramo decisivo de la temporada con la World Cup 2026 moviéndose en el horizonte. A falta de tres encuentros antes del torneo —en ruta por Cincinnati, Portland y Philadelphia—, el equipo que dirige un entrenador que sabe sacar provecho de las capacidades de Messi llega con confianza a una fase en la que todos miran de reojo a esa MLS que ya no es simplemente la liga de salida de figuras europeas sino un escenario más de alto rendimiento que ha sabido acoger a un futbolista que, a ojos de muchos, cambió para siempre la percepción del fútbol en Norteamérica.

Y mientras tanto, Canadá afina su puesta a punto en casa, consciente de la magnitud que tiene este Mundial para un país que sueña con hacer historia en la cita planetaria, especialmente cuando comparte grupo con bosnios y rivales que no le pondrán las cosas fáciles en el camino hacia los octavos de final.