La Liga Profesional de Fútbol (LPF) encara el inicio del Torneo Apertura con incertidumbres sobre las suspensiones y la eventual amnistía prevista, afectando a Estudiantes, Rosario Central y otros clubes, en medio de tensiones entre autoridades y dirigentes.
La Liga Profesional de Fútbol (LPF) levantará el telón de una nueva edición del Torneo Apertura este jueves. Aunque el programa está definido hasta la fecha 12, persisten dudas entre los entrenadores sobre la disponibilidad de jugadores, ya que la amnistía habitual previa al inicio no ha sido oficializada y hay indicios de que podría no concretarse.
Para Eduardo Domínguez, el dato es crucial porque podría dejar a un equipo con un bloque de titulares fuera de combate durante dos fechas si no se aprueba la medida.
La fecha límite para resolver la cuestión es el próximo martes, cuando el Tribunal de Disciplina se reúna para dictaminar, o no, la amnistía. Muchos creen que la decisión se mantiene en la cuerda floja.
La potestad de levantar las sanciones corresponde al Tribunal, pero en la práctica es una decisión marcada por la política: el presidente de la AFA, Claudio Tapia, tiene la última palabra.
La lucha interna entre Pablo Toviggino, el tesorero, y Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, ha influido en la tensión institucional que rodea al tema.
Tras el episodio reciente en el que AFA otorgó a Rosario Central el título de Campeón de Liga y Verón cuestionó el procedimiento, Estudiantes recibió al Canalla con un pasillo de honor; como consecuencia, el Tribunal impuso una sanción a los jugadores involucrados y la degradación de Verón como presidente durante seis meses.
Para el partido del viernes ante Independiente y el siguiente encuentro entre semana frente a Boca, Domínguez no podrá disponer de 10 de los titulares de aquel encuentro en el Gigante de Arroyito: Fernando Muslera, Santiago Núñez, Tiago Palacios, Facundo Farías, Leandro González Pírez, Martín Arzamendia, Edwuin Cetré, Ezequiel Piovi, Cristian Medina y Mikel Amondarain.
Román Gómez, lateral derecho de ese partido, fue vendido al Bahía de Brasil. Se estima que estos jugadores podrían volver a estar disponibles en la tercera fecha frente a Defensa y Justicia.
Algunas fuentes consultadas por Clarín sostienen que la amnistía no se dará porque representaría una muestra de debilidad frente a Verón. En la AFA, Estudiantes desplazó a River en la disputa institucional y algunos plantean trincheras.
Sin embargo, otras fuentes señalan que el viernes podría ser un día clave; Tapia podría recibir un resumen de los daños por sostener la sanción a Estudiantes, y podrían surgir nuevas negociaciones.
Además, hay otros 10 suspendidos en distintos clubes de la LPF y hay que incluir a todas las inferiores de cada división y disciplina (Futsal, Femenino y Fútbol Playa), lo que, a ojo, podría significar que cerca de 3.000 clubes se vean afectados por 11 jugadores del 'Pincha'.
Es una cuestión de lógica. Los clubes con mayor respaldo deben hacer entender a Tapia que es peor sostener la medida que retroceder.
Independiente - Rosario Central, el día en que expulsaron a Ignacio Malcorra, es un recordatorio de la influencia que pueden tener las sanciones en los resultados.
En la LPF, no son solo los jugadores de Estudiantes los que esperan este gesto: hay otros casos, como jugadores de Huracán, Belgrano, Tigre, Vélez y San Lorenzo (aunque el último ya se movió a Central Córdoba de Rosario, en la Primera C), que podrían verse afectados.
Tras la reunión del viernes, queda margen para negociar durante el fin de semana y el lunes como límite para definir un escenario que influya en el inicio de la competencia oficial en 2026.
Por otro lado, analistas señalan que, si no existe amnistía, los costos para los clubes podrían situarse entre 1,2 y 2,8 millones de euros en el arranque de la temporada, al considerar salarios, logística y otros gastos vinculados a la plantilla; si se aprueba la amnistía, ese coste probable podría ahorrarse.