La Conmebol sorteó los grupos de la Libertadores 2026. Boca queda en el Grupo D junto a Cruzeiro, Universidad Católica y Barcelona de Ecuador. Repasamos el formato, los premios y claves históricas del torneo.

La Conmebol dio a conocer este martes el sorteo de la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026, un torneo que reunirá a 32 equipos con la mirada puesta en la final, que se disputará en Montevideo, Uruguay.

El evento, celebrado en Luque, Paraguay, dejó conformados ocho grupos de cuatro contendientes cada uno y dejó claro el nuevo mapa de la competición para la próxima temporada.

Boca Juniors quedó ubicado en el Grupo D, junto a Cruzeiro, Universidad Católica y Barcelona de Ecuador. Boca, con Darío Benedetto en el once titular, llega a esta edición tras avanzar desde la fase previa y tratará de retomar protagonismo en una Libertadores que siempre depara sorpresas.

Este grupo reúne estilos muy distintos: un gigante brasileño, un club chileno y un conjunto ecuatoriano que llega con hambre de avanzar etapas.

Además de Boca, la representación argentina en la Libertadores 2026 está distribuida en seis clubes a lo largo de los ocho grupos: Estudiantes de La Plata será parte del Grupo A, Lanús estará en el Grupo G, Rosario Central aparece en el Grupo H, Platense saltará al Grupo F y Independiente Rivadavia formará parte del Grupo C.

El formato, repetido en cada edición reciente, establece que cada grupo disputará encuentros de ida y vuelta frente a los demás rivales; los dos primeros de cada zona avanzarán a los octavos de final y el tercero se meterá en la fase de playoffs de la Copa Sudamericana, manteniendo viva la temporada para varios equipos que buscan llegar lejos en ambas competiciones.

En cuanto al campeón vigente, Flamengo, la Libertadores 2026 se presenta como una oportunidad para mantener el dominio de los clubes brasileños y para que equipos argentinos, como Boca y Estudiantes, luchen por recuperar el protagonismo histórico que les ha dado numerosas glorias en la competición.

Para contextualizar, la Conmebol viene aplicando un esquema de premios cada vez más ambicioso, con una logística que intenta equilibrar el esfuerzo económico de los clubes que disputan la fase de grupo y las fases decisivas.

En 2025, por ejemplo, la distribución de premios fue cuantiosa y sirvió de referencia para las cifras que se manejan en la edición siguiente.

Sobre la distribución de premios, la Conmebol aprobó un total de 316 millones de dólares en premios para las competiciones de la región, con datos relevantes para Libertadores y Sudamericana.

En lo concreto, los clubes que participan en la fase de grupos de la Libertadores reciben 3 millones de dólares cada uno por su participación inicial.

Además, por cada victoria en la fase de grupos se generan 330.000 dólares extra. Si un equipo avanza a los octavos de final, suma 1,25 millones de dólares más; para avanzar a cuartos, 1,7 millones; y en seminifales, 2,3 millones adicionales.

El camino hacia la final incluye una recompensa para el equipo que llegue a la final pero no gane: 7 millones más. Y, por supuesto, el campeón de Libertadores se lleva 25 millones de dólares, con la posibilidad de sumar hasta un total cercano a los 35,23 millones de dólares si se cumplen todas las etapas hasta levantar la copa.

El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, se jactó de estos números como una referencia del crecimiento y del nivel estratégico que la competición ha ganado en los últimos años.

Para el aficionado, estos datos no solo se quedan en números. Juegan un papel clave en el rendimiento deportivo, en la planificación de viajes y en la posibilidad de que equipos menos mediáticos tengan más margen para invertir en plantillas más competitivas.

En Boca, por ejemplo, el retorno a la fase de grupos con rivales de otras zonas implica también ajustar calendario, logística y preparación para afrontar viajes largos a Sudamérica y, en ocasiones, a Chile o Ecuador, según el emparejamiento.

En resumen, el sorteo ya dibujó el mapa de una edición que promete intensidad, clásicos regionales y la siempre imprevisible dinámica de la Libertadores.

La noticia está en desarrollo y, como suele ocurrir, podría sufrir modificaciones de último momento. Los aficionados ya se preparan para seguir cada jornada, cada rival y cada escenario que un torneo tan venerado como la Libertadores deparará en 2026.