Un funcionario de seguridad nacional afirmó que la agencia de inmigración ICE estará activa y será determinante para la protección de la Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos, mientras el Congreso revisa su rol y su impacto en derechos civiles.
Una unidad especial de las autoridades estadounidenses enfocada en la inmigración estará operando durante la Copa Mundial de la FIFA 2026 para asegurar la protección de aficionados, jugadores y trabajadores, según un funcionario de alto rango de seguridad nacional.
La medida busca garantizar que un evento de tal magnitud, que movilizará a decenas de miles de personas, se desarrolle con estándares de seguridad elevados.
Todd Lyons, al frente interino de ICE, declaró ante un panel de la Cámara de Representantes que la agencia forma parte esencial del engranaje de protección para la competición.
Lyons subrayó que la labor de ICE en este tipo de eventos no solo se limita a la vigilancia, sino a la coordinación de inteligencia y procedimientos que contribuyan a mantener un entorno seguro para todos los participantes y visitantes.
La audiencia se centró en preguntas sobre las prácticas de detención y el uso de la fuerza por parte de las autoridades, y no faltaron críticas de algunos legisladores.
Una de las ponentes fue Nellie Pou, representante demócrata por un distrito de Nueva Jersey que comprende el MetLife Stadium, escenario de varios encuentros del torneo.
Este estadio, con una capacidad para aproximadamente 82.500 espectadores, figura como uno de los centros neurálgicos de la fase de grupos y de la final.
Lyons afirmó que ICE trabajará para garantizar que cualquier visita al país para el Mundial transcurra de forma segura y ordenada, sin que ello suponga un daño a los derechos de las personas.
En su intervención, recordó que ICE suele prestar apoyo a grandes eventos internacionales y que, de hecho, la agencia está actualmente involucrada en la seguridad de los Juegos Olímpicos que se celebran en Italia, una participación que ha generado protestas en Milán y que ha sido motivo de debate público.
Aclaró, no obstante, que la autoridad de la agencia se limita a operaciones dentro de Estados Unidos y que no buscarán ejecutar acciones fuera del país.
El proceso de evaluación ante el Congreso coincidió con la preocupación de que la presencia de ICE pueda afectar la experiencia del torneo. Pou preguntó si la percepción de detenciones o expulsiones injustas podría perjudicar la organización, y Lyons respondió que la misión de ICE es garantizar la seguridad sin menoscabar derechos civiles.
El Departamento de Seguridad Interior, por su parte, ha señalado que trabajará para ofrecer una experiencia “de clase mundial” para todos los viajeros y participantes del Mundial de la FIFA 2026, subrayando que la organización es cofinanciada por Estados Unidos, Canadá y México, con 78 de los 104 partidos disputándose en territorio estadounidense.
A nivel local, algunos alcaldes de las ciudades sede expresaron su deseo de que la presencia de ICE sea prácticamente imperceptible durante el torneo.
En ese sentido, indicaron que cualquier actividad federal de aplicación de la ley se comunicaría de forma clara para evitar afectar la vida cotidiana de los vecinos y de las empresas.
En una entrevista con Clarín, Natalia Molano, portavoz del Departamento de Estado, afirmó que Estados Unidos sigue abierto al turismo, aunque recordó la existencia de leyes de inmigración que deben respetarse.
Molano aseguró estar atento para que todo el Mundial en territorio estadounidense muestre la hospitalidad del país y se desarrolle con altos estándares de seguridad.
En lo que respecta a la Selección argentina, su base operativa estará en Kansas City, Missouri, con un partido programado allí y otros dos en Dallas.
Informes recientes señalan un aumento significativo de las operaciones de arresto en el área metropolitana de Kansas City, y un incremento del 76% en Missouri durante 2025 en comparación con el año anterior; además, uno de cada tres arrestos tuvo lugar en el área metropolitana de Kansas City.
En Dallas, ICE detuvo a más de 12.000 personas en 2025, según un análisis del Dallas Morning News, y el 62% de esas detenciones no derivaron en condenas.
Este conjunto de datos sirve para ilustrar el dilema entre asegurar un evento de magnitud internacional y salvaguardar los derechos individuales, un debate que continúa en el ámbito político y social de Estados Unidos mientras la Copa del Mundo 2026 se acerca.