Xavi comenta en una entrevista que existió un acuerdo para que Messi regresara al Barcelona tras el Mundial, pero Joan Laporta decidió no seguir adelante. El artículo repasa el periodo dorado del club y contextualiza las negociaciones pasadas.

En una conversación con La Vanguardia, Xavi Hernández, quien compartió vestuario y posteriormente se convirtió en entrenador del Barcelona, revisita aquella etapa dorada del club azulgrana.

Con Pep Guardiola al mando y una línea de centrocampistas destacada formada por Xavi e Iniesta, el Barça vivió una fase de dominio y brillo que todavía se recuerda con admiración.

En ese contexto, Xavi señala que existía una idea clara y ambiciosa: el regreso de Lionel Messi, tras su salida de la institución, para completar un ciclo de continuidad y triunfos.

Asegura que la operación no era una cuestión menor, sino un plan bien dibujado que, con la oportuna aprobación de LaLiga y con Messi dispuesto a volver, parecía encaminado a hacerse realidad.

El relato de Xavi sugiere que el equipo tenía todo listo para recuperar a la estrella rosarina y que la idea, en la práctica, tenía ya una forma de ejecución definida en términos deportivos y organizativos.

Sin embargo, según el propio entrenador, la decisión final no dependió de las negociaciones técnicas sino de la dirección institucional del club.

En la charla, Xavi accede a confirmar que Joan Laporta habría decidido detener la operación: no por cuestiones ligadas a la competición ni por demandas económicas de terceros, sino por una voluntad del propio presidente de frenar cualquier escenario que pudiera tensar la relación entre Messi y la institución.

Esa decisión dejó abierta la pregunta de qué hubiese pasado si el regreso se hubiera materializado: ¿habría cambiado la historia reciente del Barça, o la llegada de Messi habría creado otro tipo de presión económica y deportiva en un club que ya atravesaba sus propios retos?

El relato de Xavi no se limita a la emoción de ese posible regreso.

También rememora lo que significó la etapa en la que Messi, Guardiola y una generación dorada del Barça llevaron al club a la cima del fútbol mundial.

Messi dejó Barcelona en junio de 2021, vía salida gratuita, para unirse al Paris Saint-Germain, antes de recalar en Inter Miami en 2023. A lo largo de los años, existieron contactos y encuentros entre Jorge Messi y la cúpula del club, que alimentaron las sospechas sobre una posible reconciliación, pero la historia terminó tomando un rumbo distinto.

En la entrevista, Xavi subraya que la verdadera razón del bloqueo no era puramente financiera ni deportiva, sino político dentro de la institución.

Afirma que Messi, tras pensar que estaba incluido en el entramado de negociaciones, terminó percibiéndose como parte de una conspiración, lo que afectó su relación con el grupo directivo y, en su momento, complicó cualquier comunicación entre las partes.

A pesar de ello, el entrenador mantiene que el deseo de Messi por volver al Barcelona era real, y que, a ojos de algunos, hubiese representado un capítulo de continuidad histórica para el club.

La Vanguardia también recoge el contraste entre aquella esperanza de regreso y la realidad actual del Barça, que continúa con su proceso de renovación institucional bajo la dirección de Laporta.

Xavi, por su parte, sostiene que, aunque la vuelta de Messi no se dio, el episodio forma parte de la memoria colectiva del club y de una era de fútbol que dejó huella grabada en la afición.

En conjunto, estas declaraciones permiten revisar no solo una posible reescritura de la historia reciente, sino también la compleja dinámica entre grandes figuras del Barcelona, la administración y las diferencias de visión que pueden marcar el destino de un club histórico.