Análisis de la quinta edición de la Serie Río de la Plata y la incorporación de la Serie Colombia, con ocho clubes argentinos y un calendario que mantiene el espíritu de verano para el fútbol sudamericano.

Mar del Plata marcó durante décadas un eje veraniego para el fútbol argentino: playas que recibían a visitantes de todo el país, teatro y espectáculos nocturnos que florecían cuando el calendario trabajaba a otro ritmo, y la posibilidad de ver a grandes clubes campeonando amistosos que servían como termómetro para el inicio de la temporada.

Desde hace varios años, ese trípode verano-teatro-fútbol que parecía inmutable empezó a perder brillo en la ciudad costera, mientras el circuito internacional encontró otros escenarios.

En ese marco, la Serie Río de la Plata emergió como una propuesta consolidada para los clubes argentinos y sudamericanos que buscan continuidad competitiva durante el receso estival.

Este año, la competencia llega a su quinta edición y, por primera vez, se expandirá para incluir a la Serie Colombia, con cinco encuentros que se disputarán en Bogotá y Cali, además de las habituales sedes en Montevideo.

La propuesta, presente desde 2022 y orientada a reunir a clubes de la región con la excepción de Brasil, mantiene su corriente: los equipos viajan a una sede central para afrontar partidos que, en su mayoría, funcionan como pretemporada de preparación y, a la vez, como escaparate para medir ritmo, forma y estrategias.

En la edición de 2026, serán siete clubes argentinos los que tomarán parte: River Plate, Independiente, San Lorenzo, Huracán, Atlético Tucumán, Unión de Santa Fe y Colón (este último compite en la Primera Nacional).

A diferencia de los torneos veraniegos de antaño, aquí no hay campeón único: entre el 9 y el 26 de enero se disputarán 22 encuentros, con un equipo argentino presente en 13 de esos duelos.

Cada partido definirá a un ganador y, en caso de igualdad, se recurrirá a los penales. La transmisión estará a cargo de ESPN Premium y Disney+.

El arranque, en Bogotá, quedó a cargo de la dupla Santa Fe y Deportivo Táchira; Independiente será el primer equipo argentino en salir a la cancha, programado para este sábado en Montevideo frente a Alianza Lima, en el parque Viera.

Más adelante, ese mismo estadio será escenario del choque entre River y Millonarios, otro cruce entre Huracán y Cúcuta, y el compromiso de Montevideo Wanderers ante un conjunto argentino.

En paralelo, River ya tiene programado un regreso que lo devolverá a la competencia en el marco de la Serie Río de la Plata para medir fuerzas con el Campus de Maldonado y con otros rivales de alto perfil.

La planificación también depara cruces relevantes para la infraestructura de la región: Atlético Tucumán y Huracán empezarían su camino en Montevideo, enfrentando a Cerro Largo y a Cerro Porteño en días consecutivos; Unión y San Lorenzo, por su parte, se medirán con Alianza Lima y Cúcuta en otro tramo de la ciudad, mientras que Colón cerrará su participación en la fase inicial con un choque frente a Miramar Misiones y otro ante Paysandú FC, ya cuando la Primera Nacional argentina tenga un arranque más definido.

¿Qué pasa con Boca Juniors y Racing, dos grandes que por tradición no participan de este torneo? Boca mantendrá su pretemporada en Buenos Aires con dos amistosos: frente a Millonarios en La Bombonera y frente a Olimpia de Paraguay en San Nicolás, todo ello con acceso limitado para los socios en la Bombonera.

Racing, por su parte, completará su preparación en Ciudad del Este, Paraguay, ante General Caballero y, de regreso a Buenos Aires, continuará rumbo a Concepción, Chile, para enfrentarse a Universidad de Chile.

En paralelo a la Serie Río de la Plata, la actividad veraniega se mantiene con la Copa Argentina a la vista: el campeonato nacional da señales de inicio y, como de costumbre, el interés de los aficionados por ver a varios de los grandes en un formato distinto continúa vigente.

En el viaje de regreso a las ciudades argentinas, queda claro que la nostalgia por el Superclásico de la década pasada —un cruce que en su última edición data de 2018 en Mar del Plata— persiste entre los hinchas, aunque las circunstancias del fútbol moderno obligan a reinventar los escenarios y los calendarios.

A casi ocho años de aquel sábado en el que River derrotó 1-0 a Boca y Rafael Santos Borré dejó su huella, la posibilidad de reencontrar esa fidelidad de verano permanece en el imaginario de la afición.

La Serie Río de la Plata, con su expansión hacia Colombia, se posiciona como una apuesta para sostener la tradición veraniega del fútbol sudamericano, ofreciendo a los clubes una vitrina para probar fichas, pulir sistemas y, sobre todo, mantener viva la conexión entre ciudades y canchas que se vuelven emblemáticas cada enero.

Si logran conservar ese equilibrio entre competitividad, espectáculo y negocio, quizá el verano vuelva a la Costa Atlántica y, al mismo tiempo, abra nuevas rutas para el fútbol regional en los años por venir.