El entrenador de la selección argentina reconoce fallos en el rendimiento ante Mauritania, explica por qué dio minutos a Messi y marca la continuidad de las pruebas para consolidar un proyecto que equilibre veteranía y juventud.
En la Bombonera, tras el 2-1 ante Mauritania, Scaloni no se escondió: hay autocrítica y hay que mirar hacia adelante.
El entrenador sostuvo que el partido no fue bueno y que el rendimiento estuvo por debajo de lo esperado, pero insistió en quedarse con las conclusiones para el proceso de evaluación.
En este ciclo de amistosos, que sirve tanto para corregir como para probar, el técnico dejó claro que no existen rivales fáciles y que cada encuentro aporta algo, aunque al equipo le falte todavía más fluidez.
Hay cosas para mejorar como siempre y es mejor que pasen ahora, para la prueba. En relación a Messi, Scaloni explicó que habló con el delantero para que disputara un rato de la segunda mitad, con la idea de sumar ritmo sin perder control del partido.
Scaloni descartó una relajación del grupo y fue crítico con el rendimiento del segundo tiempo: el equipo no estuvo a la altura y eso, admite, es bueno decirlo para trabajar y corregir.
Si el equipo no juega bien, es difícil rescatar a alguien; cuando funciona, casi todos dan la talla, y ese es el marco en el que se insertan estas pruebas.
Más allá del resultado, el entrenador valoró la posibilidad de seguir probando variantes. Mañana habrá un ensayo con el Sub 20 y todo suma; la idea es ir afinando piezas para que el bloque gane coherencia de juego.
Otra línea de análisis fue el golpe emocional provocado por la grave lesión de Joaquín Panichelli, ya que Scaloni afirmó que lo vivido fue muy triste y que la situación impacta en el grupo.
No obstante, subrayó que jugar de esta manera no justifica el miedo a una lesión y que hay que seguir trabajando con responsabilidad.
Por último, el diálogo dentro del vestuario quedó descrito con claridad: con cada jugador se habla de forma individual; cuando el equipo está bien, compite ante cualquiera, y cuando no, las cosas se complican.
No busca excusas; lo ocurrido ayer le duele a todos, pero jugar con la gente que te apoya siempre es positivo.
En el marco de su proyecto, Scaloni remarca que estas pruebas forman parte de un proceso más amplio. Desde que asumió al frente de la Albiceleste, ha buscado equilibrio entre veteranía y renovación, una línea que ya dio frutos en la Copa América 2021 y que llevó al equipo a conquistar el título mundial en 2022.
Mauritania es, en este sentido, un rival modesto que sirve para calibrar ideas, observar a emergentes y sostener la dinámica de un grupo que quiere mejorar para futuras citas importantes.