Joaquín Piquerez sufre una rotura de ligamentos en el tobillo derecho durante un amistoso contra Inglaterra; será operado y podría quedarse fuera del Mundial 2026. La noticia afecta tanto a Uruguay como a Palmeiras, con un plan de rehabilitación a cargo del CNSR y la AUF.
Una noticia que ya se esperaba en dos frentes, pero que no deja de golpear: Joaquín Piquerez, el defensa uruguayo que ha sido pieza clave tanto para la Celeste como para Palmeiras, sufre una grave lesión que podría dejarlo fuera del Mundial de Canadá, México y Estados Unidos 2026.
El parte oficial apunta a una rotura de ligamentos en el tobillo derecho y, según los plazos que manejan los médicos, su retorno podría tardar varios meses.
Todo se confirmó después de un duro choque durante el amistoso entre Uruguay e Inglaterra, disputado en Wembley y que terminó con tablas en el marcador (1-1).
La entrada del delantero Noni Madueke dejó al lateral uruguayo tendido en el suelo, y la imagen fue suficientemente contundente como para que el partido se detuvara y Piquerez fuese retirado en camilla.
El club Palmeiras hizo público el diagnóstico y anunció que el defensa será intervenido quirúrgicamente en los próximos días. Tras la operación, empezará un extenso proceso de rehabilitación. El CNSR, Centro Nacional de Salud y Rendimiento, será el encargado de coordinar la recuperación, con el apoyo y el seguimiento conjunto del cuerpo médico de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).
Es decir, no solo se trata de una intervención aislada, sino de un plan integral para que el jugador vuelva a su nivel lo antes posible y de forma segura.
La baja de Piquerez es doblemente sensible: para Uruguay, que había confiado en su carril izquierdo para sostener la defensa en el sistema de Marcelo Bielsa; y para Palmeiras, que también lo tenía como una pieza clave en su estructura defensiva y en la proyección ofensiva desde la banda.
Su ausencia obliga a Bielsa a buscar soluciones rápidas y a repensar la titularidad en el costado zurdo, donde la continuidad del uruguayo venía dando consistencia a la línea de cuatro o a la defensa de tres, según el esquema que estuviera en marcha.
El tiempo de recuperación, según los médicos y los primeros pronósticos que maneja el entorno, se estima en un mínimo de tres meses. Eso complica la presencia del defensa en el Mundial de 2026, un torneo que, recordemos, se disputará en Canadá, México y Estados Unidos y que marcará un hito histórico al ampliarse a 48 selecciones.
Este cambio de formato incrementa la carga de partidos y la exigencia, y para Uruguay, que sueña con recuperar a Piquerez a pleno rendimiento, representa un reto añadido en la preparación de la competición.
Mientras tanto, la atención se centra en la evolución de la lesión, en la calidad de la rehabilitación y en la coordinación entre Palmeiras, CNSR y AUF para monitorear cada paso.
En lo inmediato, se espera que la operación se lleve a cabo sin contratiempos y que, dentro de la planificación, se busquen medidas para proteger a Piquerez durante el proceso de rehabilitación y evitar recaídas cuando retorne a las canchas.
La afición y el cuerpo técnico, tanto de Uruguay como de Palmeiras, continúan acompañando al jugador y aguardando noticias sobre su recuperación y su posible retorno al fútbol de alto nivel.