La FIFA introduce cambios para reducir pérdidas de tiempo en el Mundial 2026: cinco segundos para saques de banda y de arco, cuenta visible del árbitro y posibilidad de perder la posesión si se excede.

El Mundial 2026 no solo traerá mejoras en el VAR y en la tecnología; también se instalarán cambios en las reglas para que el juego gane en ritmo y menos interrupciones innecesarias.

Entre las novedades más relevantes están los límites para los saques laterales y los saques de arco, medidas diseñadas para cortar el tiempo muerto y aumentar el tiempo efectivo de juego.\n\nA partir de esta edición, los jugadores tendrán un máximo de cinco segundos para sacar un saque de banda, y el árbitro realizará una cuenta visible para que cualquier aficionado pueda ver si se ha cumplido el tiempo.

Si se excede, la posesión pasa automáticamente al equipo contrario, una sanción que busca frenar esa táctica de mantener el balón con el objetivo de ralentizar el ritmo del partido.\n\nEn lo que respecta a los saques de arco, los guardametas no quedan fuera de la vigilancia: también deberán reanudar el juego en cinco segundos. Si el tiempo se alarga, el árbitro puede conceder un tiro de esquina al equipo rival. La FIFA sostiene que estas reglas actúan como un fuerte incentivo para acelerar las reanudaciones y mantener una mayor continuidad en los encuentros.\n\nEl objetivo, dicen fuentes de FIFA e IFAB, es aumentar el tiempo neto de juego y reducir las interrupciones deliberadas que rompen el flujo del partido.

Estas medidas se enmarcan en un paquete de ajustes que ya mostró resultados en pruebas previas para combatir pérdidas de tiempo innecesarias.\n\nHistóricamente, el fútbol ha convivido con paradas que parecen formar parte del juego: saques de banda que se convierten en pausa, o porteros que retienen la pelota para desacomodar a la defensa.

En años recientes las autoridades han ido fortaleciendo reglas para sancionar estas conductas y acelerar las fases de juego, con el fin de que la experiencia sea más atractiva para aficionados y televisión.

En ese sentido, la Copa del Mundo 2026 será, al menos en esta materia, una prueba de fuego para ver si estas medidas funcionan en un escenario tan grande y visible.\n\nLa implementación podría traer ajustes en el corto plazo y generar debates entre clubes, entrenadores y árbitros, pero el mensaje es claro: se persigue un fútbol más dinámico, con menos interrupciones, sin perder el control sobre el juego y la toma de decisiones.

Si la experiencia funciona, es probable que estas reglas se extiendan a competiciones de clubes y ligas de todo el mundo.\n