Lionel Messi se involucra en la gestión de la Unió Esportiva Cornellà para crear un equipo femenino propio, ampliar el estadio y convertir al club catalán en un referente del fútbol femenino en Cataluña en los próximos años.
A menos de un mes del inicio de la Copa Mundial de la FIFA, Lionel Messi da señales de una faceta suya poco conocida: la de impulsar un proyecto personal que no es jugar, sino gestionar el crecimiento de una institución más allá de la cancha.
Tras la compra de la Unió Esportiva Cornellà, el astro argentino se ha metido de lleno en un plan ambicioso para hacer crecer la institución desde dentro.\nSegún Catalunya Radio, cuando termine su contrato con Inter Miami, vigente hasta finales de 2028, Messi podría trasladarse a Barcelona para dedicarse a la administración del club.
Pese a la distancia física, no está fuera de las decisiones: participa en reuniones y promueve la idea de activar el fútbol femenino dentro de la estructura del Cornellà.\nLo que pretende es crear un equipo femenino propio bajo la bandera de la UE Cornellà, y que no dependa de la Fundació Unió Esportiva Cornellà, entidad vinculada al fútbol formativo que milita en la Tercera RFEF.
Este plantel formaría parte de la estructura oficial y tendría identidad propia.\nFusionar equipos no es la opción: Messi quiere construir desde cero un proyecto femenino con aspiraciones para la temporada 2026/2027. Para ello, el club está haciendo pruebas en varios equipos catalanes para reclutar talento joven que pueda cimentar esa identidad desde el inicio.\nEn paralelo, el capitán argentino quiere que el proyecto sea serio desde el inicio: ampliar el estadio para alcanzar una capacidad de 8.000 espectadores y levantar una especie de ciudad deportiva con mejores instalaciones de entrenamiento y un ambiente de profesionalización que permita a las jugadoras subir categorías en los próximos años.\nLo que circula entre la afición y la gente del Ayuntamiento es que las decisiones se toman en reuniones por videoconferencia entre Messi, el alcalde y la directiva, manteniendo una cercanía con la ciudad y la comunidad.\nUn punto clave es que el equipo arrancaría desde la Segunda Catalana, la séptima división del fútbol español. Eso implica al menos seis ascensos consecutivos para soñar con la Liga F. A pesar de la magnitud del reto, en Barcelona y Cataluña hay optimismo: el proyecto es visto como una oportunidad para reforzar la identidad del club y para impulsar el crecimiento del fútbol femenino en la región.\nEn resumen, se abre una nueva etapa en la vida de Messi fuera del terreno de juego: no solo como referente deportivo, sino como motor de un proyecto que busca dotar al fútbol femenino de una estructura sólida y ambiciosa desde Cornellà, con la mira puesta en el mediano plazo y en un estadio que aglutine apoyo y talento.