El City vence 10-1 al Exeter City en la FA Cup y establece un récord histórico para Pep Guardiola; el artículo también analiza la distribución de taquilla y menciona la sorpresa de Macclesfield frente al Crystal Palace.

Manchester City no dio opciones al Exeter City, modesto equipo de la League One, y lo venció 10-1 en la tercera ronda de la FA Cup, una goleada que quedará grabada como la mayor en la era de Pep Guardiola.

Hasta la fecha, Guardiola había visto goleadas máximas de 9-0 frente a Burton Albion y el recordado 9-0 del Barcelona ante L'Hospitalet, por lo que este 10-1 representa un hito en su carrera como entrenador.

El festival de goles se inició muy pronto: Max Alleyne, defensa de 20 años nacido en el propio Exeter, abrió el marcador a los 12 minutos. A pesar de ese inicio sorpresivo para City, el conjunto de Manchester reaccionó con contundencia: el primer tiempo terminó con una ventaja de 4-0, tras dos goles en propia puerta de Doyle-Hayes y Fitzwater y un tanto de Rodri con un derechazo desde fuera del área a los 24 minutos, el primero del español tras 601 días sin anotar por una lesión de rodilla.

En la segunda mitad, el City mostró su nuevo peso con el refuerzo Antoine Semenyo, quien asistió a Rico Lewis para el quinto gol y más tarde anotó su primer tanto con la camiseta celeste gracias a una excelente habilitación de Rayan Cherki.

Después, Tijjani Reijnders sumó el sexto y Nico O'Reilly encontró la red para el séptimo; Lewis consiguió un doblete y, con apenas 17 años, Ryan McAidoo añadió otro tanto para ampliar la cuenta.

Sobre el tramo final, Exeter encontró el gol del honor en tiempo añadido cuando George Birch batió al portero visitante.

El duelo dejó además una particular reflexión sobre las finanzas del club visitante: la taquilla se reparte según reglas vigentes, con un 45% para cada una de las partes y un 10% para la FA.

En la práctica, para Exeter ese reparto podría traducirse en un rango aproximado entre 290.000 y 470.000 euros, una cantidad que, pese a la derrota, podría ayudar a paliar la difícil situación financiera que atraviesan las categorías inferiores.

Paralelamente, otra sorpresa sacudió la FA Cup ese día: el modesto Macclesfield, de la Sexta División, dio la campanada al vencer 2-1 al campeón defensor Crystal Palace para alcanzar la cuarta ronda.

El estadio Moss Rose, con capacidad para 5.900 personas, vibró cuando Paul Dawson adelantó a los visitantes y Isaac Buckley-Ricketts amplió la ventaja; el Palace, con Oliver Glasner, dejó claro que merecía perder ese día.

John Rooney, entrenador del Macclesfield y hermano menor de Wayne Rooney, declaró a la BBC: 'Fuimos increíbles desde el primer minuto; no podría estar más orgulloso de los muchachos'.

En la otra cara de la moneda, Glasner admitió la derrota con una frase contundente: 'Merecimos perder'.