River Plate incorpora a Kendry Páez, promesa ecuatoriana de 18 años, en calidad de préstamo por 18 meses y sin coste directo, tras un paso por Independiente del Valle y un vínculo previo con Chelsea. La operación marca un nuevo capítulo en la carrera del joven mediapunta y genera expectativas sobre su adaptación al fútbol argentino.

Kendry Páez, la joven promesa ecuatoriana, ya es oficialmente nuevo refuerzo de River Plate. El club de Núñez anunció la llegada de Páez en calidad de préstamo por 18 meses, sin costo directo para la institución y con un derecho de vidriera para River que le podría permitir explorar una opción de venta futura si el chico continúa creciendo al nivel que se presume.

A sus 18 años, el joven nacido en Guayaquil llega a una de las potencias del fútbol argentino esperando demostrar que puede ser una pieza clave en la construcción del ataque.

La trayectoria de Páez hasta este salto ha sido observada por varios clubes europeos desde hace tiempo. En Independiente del Valle dejó una huella marcada por la creatividad, la agilidad y una gambeta que le permite desequilibrar en situaciones cortas. Su rendimiento en la cantera ecuatoriana y su participación destacada en competiciones juveniles lo situaron en la órbita de grandes clubes del continente, entre ellos Chelsea, que terminó llevándose su ficha en una operación evaluada en 20 millones de dólares.

Esa cifra, convertida a euros, ronda los 18,4 millones de euros al tipo de cambio vigente en esas transacciones, subrayando el peso que el joven prometía en los planes del fútbol europeo.

La operación se resolvió cuando Páez cumplió 18 años, a mediados de 2023, y su trayectoria internacional siguió creciendo a partir de ese momento.

El paso de Páez por el fútbol europeo dejó varias señales de su potencial. En su país, ya había dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad muy visible: fue partícipe de un Mundial Sub-20 disputado a mediados de 2023, donde su rendimiento llamó la atención de técnicos y ojeadores.

Además, con la Selección Mayor de Ecuador sumó experiencia y participaciones que lo convirtieron en un nombre que cada vez genera menos dudas sobre su capacidad de competir a alto nivel.

En esas primeras experiencias con la absoluta, Páez mostró la inteligencia táctica y la capacidad de toma de decisiones que suelen marcar a los jugadores llamados a ser protagonistas en ligas exigentes.

Antes de dejar Europa para emprender este nuevo capítulo en River, Páez había estado a préstamo en Racing de Estrasburgo, en Francia, donde disputó 20 encuentros y marcó un gol.

Esa breve exposición en Ligue 1 era vista como un ensayo de cara al salto a un grande argentino, donde la presión y la exigencia son altas, pero también donde se forjan oportunidades para jugadores con su perfil.

En Núñez se especula con la posibilidad de que Páez pueda desempeñarse como enganche o como extremo por las dos bandas, aunque su perfil se siente más cómodo cuando su función es la de crear juego desde el centro del ataque, justo por detrás del delantero.

En la visión de quienes trabajan con él, Páez llega a River como una apuesta que puede rendir muchísimo si logra adaptarse al ritmo y a la exigencia del fútbol argentino.

El entrenador, conocido popularmente como El Muñeco, tendrá la responsabilidad de gestionar su crecimiento, su manejo emocional y su acumulación de minutos en una liga tan competitiva como la argentina.

La historia reciente de otros jóvenes sudamericanos que llegaron con casi ninguna experiencia en el torneo local y terminaron explotando en River sirve de guía, pero cada caso es único: la madurez que muestre Páez en su primer año en Núñez será determinante.

Además del aspecto técnico, este movimiento trae consigo una lectura histórica: Páez pertenece a una generación que ha visto a Ecuador hacerse un lugar cada vez más serio en el fútbol mundial.

Su presencia en River Plate refuerza esa narrativa de un país que, pese a su tamaño, ha ido consolidando una escuela de formación que ya dio frutos importantes en los últimos años: jugadores que brillan en el continente y que luego dan el salto a Europa.

En ese sentido, el préstamo con opción de vidriera para River, más la experiencia previa en alto nivel, pintan un panorama en el que Kendry Páez podría convertirse en una pieza clave si logra acoplarse rápidamente al juego del club y a las exigencias del fútbol argentino.

Con este fichaje, River añade un terreno más a su apuesta por jóvenes talentos provenientes de la región. Si Páez logra adaptarse, su futuro podría ir más allá del 18 meses de préstamo, abriendo una puerta para un talento que, a pesar de su juventud, ya ha mostrado una madurez futbolística que promete seguir sorprendiéndonos en las próximas temporadas.