Italia cae eliminada en el repechaje para el Mundial 2026 ante Bosnia y Herzegovina. Gattuso pide disculpas y la Federación respalda su continuidad, mientras crece la presión por cambios en el fútbol italiano.
Gennaro Gattuso, dolido y con la sensación de responsabilidad, ofreció disculpas este martes después de la eliminación de Italia en el repechaje hacia el Mundial 2026.
Evitó pronunciarse sobre su continuidad en la Azzurra a pesar de que la Federación dejó claro que quiere que siga al frente del equipo, pese al golpe de quedarse sin estar en la fase final por tercera edición consecutiva.
Italia arrancó adelante con un gol de Moise Kean, pero la expulsión de Alessandro Bastoni justo antes del descanso condicionó el desarrollo del partido.
Con un hombre menos, el equipo aguantó gran parte del encuentro y se sostuvo gracias a varias intervenciones de Gianluigi Donnarumma, hasta que Haris Tabakovic igualó a los 78 minutos.
En la tanda de penales, los errores italianos sellaron la derrota.
Gattuso afirmó que el esfuerzo de los jugadores fue enorme y que merecían otra consecuencia. Dijo que estaba orgulloso del corazón mostrado por la plantilla y que la derrota le duele tanto a él como a las familias y al fútbol italiano. No entró a discutir el arbitraje.
En la escalada de la crisis, Gravina, el presidente de la Federación, respaldó públicamente al entrenador y a Buffon, y admitió la gravedad de la situación.
Anunció que se convocaría un consejo federal para analizar la coyuntura y que la responsabilidad recae también en la propia federación, en un mensaje que dejó abierta la puerta a cambios en la gestión del fútbol italiano.
Las críticas no se limitaron al banquillo. La Serie A reclamó cambios estructurales y los jugadores terminaron el partido emocionados, con alguno de ellos con lágrimas en los ojos. Este nuevo tropiezo podría dejar a Italia sin un Mundial por tercera ocasión en fila, una situación que no se recordaba desde hace décadas para la selección tetracampeona.
La historia reciente añade peso a la marea de voces críticas: Italia no disputa un Mundial desde Brasil 2014 y ya había perdido repechajes en el camino a Rusia 2018 ante Suecia y rumbo a Qatar 2022 frente a Macedonia del Norte.
En el vestuario y en las calles se habla de refundar el fútbol italiano y de revisar la estructura que sostiene a la selección y a los clubes, una conversación que promete durar meses.
Con el futuro de Gattuso en el aire, la dirigencia intenta sostener el proyecto deportivo en un momento de presión. El desafío no es solo mantener al técnico, sino reconstruir una selección histórica que atraviesa uno de sus periodos más difíciles y un sistema que pide cambios profundos para volver a ser competitivo a nivel mundial.