Emiliano Martínez lideró la defensa y la salida de balón de Argentina en su estreno frente a Argelia, dejó la portería imbatida, marcó un hito de pases para un arquero argentino y mostró el liderazgo que lo acompaña en este ciclo mundialista.

Emiliano Martínez no dejó lugar a la duda. Todo apuntaba a que iba a ser titular en el debut frente a Argelia en Kansas City, a pesar de una fractura en el dedo anular de la mano derecha que, de momento, no le impedía jugar.

Llegó al encuentro con la determinación de aportar desde la portería, y no defraudó. Fue un partido duro, intenso, con la selección argentina buscando imponer su juego desde el primer minuto, y Martínez cumplió: dejó su arco en cero y sumó otro capítulo en la larga lista de presentaciones con la Scaloneta, alcanzando 41 porterías a cero en 60 encuentros.

Los números de Opta, que acostumbran a medir todo detalle, señalan un dato llamativo: Martínez intentó 41 pases durante el partido. Es el registro más alto de un arquero argentino en una Copa del Mundo desde 1966, superando el anterior tope de 40 que había dejado Sergio Romero frente a Alemania en 2014.

Con esa estadística, el guardameta marplatense mostró que, además de su espalda bajo los tres palos, su visión de juego desde la salida de balón es un valor añadido para el equipo de Lionel Scaloni.

En sus declaraciones posteriores explicó que intentó estirar la defensa, buscar líneas y conectar con Lautaro para no exponer a la defensa ni a los mediocampistas.

Estuvo pendiente de saltar líneas y colaborar en lo que pudo.

Desde el primer minuto estuvo involucrado en el juego. Esta vez, no realizó el baile tradicional de calentamiento, pero sí se ganó un hueco entre los protagonistas apenas se acercó al arco para el protocolo de inicio, alentando a la masa de argentinos que llenó las tribunas del Arrowhead Stadium.

Después del pitido final y con la prensa en zona mixta, Martínez dejó claro que el dedo va mejor y que solo porta una pequeña férula como muestra de la lesión que sufrió en la víspera.

En el plano deportivo, el portero destacó las claves del triunfo: la presión alta de Argelia los obligó a buscar soluciones desde atrás, y él, con su lectura del juego, trató de evitar complicaciones para sus defensas y compañeros.

El Mundial es un reto enorme, y la Scaloneta va a pelear. La humildad y la unión entre todos son la base para sostener este proyecto, afirmó, con la seguridad de quien se sabe parte de un bloque cohesionado.

Al ser preguntado por Lionel Messi, el guardameta no dudó en rendirse ante la figura del capitán. Messi, que ayer mostró un rendimiento de máxima autoridad, sumó otro hito en su historial: llega a 16 goles en Mundiales y, con el paso de este torneo, los aficionados sueñan con completar su cuota de 25.

Martínez señaló que la responsabilidad de la Scaloneta no recae en una sola estrella, sino en la convivencia y el trabajo conjunto de todos: tenemos que seguir así, con humildad, con sentido de grupo y la energía que transmite este plantel.

Este debut ante Argelia, en un escenario atípico como Kansas City, representa más que una victoria: demuestra que la selección argentina llega con un portero referente, capaz de ordenar la salida y, al mismo tiempo, aportar con los pies cuando la jugada lo exige.

En el historial reciente, Martínez ya dejó huella como campeón de la Copa América 2021 y, para muchos, como actor clave en la campaña que llevó a Argentina a la gloria en la Copa del Mundo 2022.

Con este inicio, la Scaloneta envía un mensaje claro: está lista para competir en cada partido y para sostener el peso de las expectativas que acompañan este ciclo.