Este domingo se juega el 181º derbi madrileño en el Bernabéu, con Real Madrid persiguiendo a Barcelona y Mbappé listo para jugar tras superar molestias. Courtois está en duda y Arbeloa da descanso a las dudas para un choque decisivo.

Este domingo se disputará el 181º derbi madrileño en el estadio Santiago Bernabéu, un choque que tiene mucho más que tres puntos. Real Madrid, que ocupa la segunda posición en La Liga 2025-26, recibe al Atlético para tratar de recortar puntos con Barcelona. Los azulgranas vienen con una ventaja de cuatro puntos y, para los de la capital, cada detalle cuenta para alimentar la ilusión de pelear por el título en las jornadas que restan.

En el ambiente impera la expectativa de ver a Mbappé en acción. El delantero francés ha convivido durante semanas con molestias y fases de recuperación que han obligado a tomar precauciones. Su presencia en el derbi no era un seguro, pero el entrenador Álvaro Arbeloa aseguró en la rueda de prensa previa que el jugador está completamente disponible.

Esto es una buena noticia para un Real Madrid que necesita su velocidad, su desborde y su olfato goleador para desnivelar la balanza ante un Atlético siempre aguerrido.

Mbappé, de 27 años, se ha perdido varios encuentros clave por una lesión de rodilla de la que ha sabido gestionarse con tratamiento y trabajos específicos.

Aun así, su rendimiento global esta temporada ha sido notable. En la Champions League, donde el equipo venció al Manchester City a mitad de semana, el francés dio un paso adelante y en varias fases mostró que llega en forma para este tramo decisivo.

El propio Arbeloa repitió que no había dudas: Mbappé está listo para jugar. Su cifra de 38 goles en 33 partidos entre todas las competiciones ilustra su papel como eje ofensivo del Real Madrid, y su presencia siempre modifica los planes del rival, especialmente ante un Atlético que suele apostar por la disciplina táctica y la presión alta.

Del otro lado, la situación de Courtois es diferente. El portero belga sigue sin entrar en la convocatoria, y su disponibilidad para la Champions y otros compromisos también está en la cuerda floja. Aunque la portería de Real Madrid suele ser un bastión, en este derbi la entrada de un guardameta alternativo podría estar sobre la mesa si la situación lo exige.

Este aspecto añade un matiz más al choque, porque la defensa y el medio campo deberán estar especialmente atentos a los destellos de un Atlético que siempre llega con ideas claras en cada visita al Bernabéu.

Más allá de las alineaciones, este derbi añade otra capa de historia: la de un enfrentamiento que ha marcado épocas y decisiones en la ciudad de Madrid.

En el Bernabéu se han vivido noches de gloria y de dolor, victorias que han dejado huella y derrotas que han traído lecciones. Este año el calendario no perdona: hay tensión, ritmo y la expectativa de ver quién da el primer puñetazo en la pelea por el título. El Atlético, buscando consolidar una posición europea, intentará frenar a un Real Madrid que quiere imponer su velocidad y experiencia para acercarse a la cima.

En definitiva, el derbi madrileño de este domingo promete ser un reflejo claro de la temporada: duelo intenso, fases de gran intensidad y la esperanza de que, al final, uno de los dos pueda girar la historia a su favor en el tramo final de la campaña.