El entrenador Eduardo Coudet dirige al Alavés en un momento decisivo de LaLiga, mientras su futuro y un posible movimiento a River Plate se discuten a través de negociaciones y declaraciones de su representante.

Eduardo Coudet continúa en Vitoria con la mente puesta en River, aunque su labor diaria está al frente del Alavés en un periodo clave de la temporada.

Este lunes, el conjunto vasco retomó la preparación tras un fin de semana de descanso para afrontar una semana decisiva que incluye un choque importante ante Valencia, rival directo en la lucha por mantener la categoría en LaLiga.

Mientras tanto, su representante, Cristian Bragarnik, avanza en las gestiones para acordar un resarcimiento por la salida del entrenador, y la prensa observa con atención el marco de las negociaciones durante una fase de la campaña en la que cada punto puede marcar la diferencia.

A Coudet se le vio en el borde del terreno de juego, abrigado con una chaqueta ante una temperatura que rozaba los 13 grados, pese a que el sol acompañaba el césped.

Por ahora no se ha hecho pública ninguna charla con los jugadores para comunicar novedades; hasta el viernes, cuando Alavés cayó 2-0 ante Levante, no había indicios de contacto con la directiva de River, que luego sí se refirió a la situación a través de Bragarnik.

Bragarnik habló con ESPN y explicó que River preguntó por la situación de Coudet hacia las 18:30 del viernes para evaluar una posible entrevista, pero afirmó que, hasta ese momento, no había conversaciones formales.

Si llegara una llamada, se evaluaría la situación y se dialogaría con las autoridades de Alavés, pero no hay confirmación de contactos directos hasta ahora.

Si alguna comunicación se produce, se trabajará con transparencia, sin ocultar la realidad de la negociación.

La sesión de entrenamiento dio inicio a las 12:00, hora local, y Coudet continuó dirigiendo a su equipo. En el contexto periodístico, el enfoque apunta a que la situación actual dista de ser ideal: un entrenador en la rampa de salida genera una dinámica poco favorable para la plantilla, que necesita certezas en un tramo de temporada en el que cada punto puede significar la permanencia o el descenso.

Un análisis de Iñaki Íñigo, publicado en Noticias de Álava, subrayó que el escenario no aporta optimismo, aunque la plantilla ha mostrado capacidad de reacción ante la adversidad y ha respondido ante las circunstancias.

A la espera del derbi entre Real Madrid y Getafe que se disputaba ese lunes, Alavés cerraría la fecha 26 a tres puntos de la zona roja. En el entorno también se hace referencia a movimientos de otros técnicos argentinos vinculados a River en el pasado, como parte de un mercado que se reconfigura alrededor de entrenadores de la región.

Por su parte, el Mallorca cayó ante la Real Sociedad en Son Moix, un resultado que, a falta de varias jornadas, dejó al Alavés con un pequeño colchón en la clasificación, pero con la necesidad de confirmar su rendimiento en las próximas jornadas.

En resumen, la actualidad sitúa a un Coudet concentrado en el corto plazo con el Alavés, mientras las historias de interés de River y las gestiones mediante Bragarnik marcan un escenario que podría redefinir el futuro inmediato del entrenador.

El equipo, por su parte, mantiene la mirada en la próxima visita a Mestalla y en la necesidad de consolidar su juego para sostener la categoría, confiando en que la claridad en el banquillo llegue cuanto antes para reforzar la confianza de la plantilla en un tramo clave de la temporada.