Análisis sobre el estado de Alan Velasco en Boca Juniors, su recuperación de una lesión y su posible regreso ante San Lorenzo, con una inversión cercana a 9,2 millones de euros.

Alan Velasco llegó a Boca a principios de 2025 con la promesa de convertirse en una pieza clave para el proyecto del club. La operación fue audaz: el equipo desembolsó aproximadamente 10 millones de dólares, lo que al tipo de cambio actual se sitúa en unos 9,2 millones de euros.

Su debut en la Bombonera dejó sensaciones dispersas: un penal tardío que parecía encauzar la serie ante Alianza Lima, pero que no alcanzó para evitar la caída, y una impresión que dejó dudas sobre si estaba preparado para presionar desde el primer minuto.

Aquel episodio, junto a su juego posterior, encendió las expectativas de la afición y del cuerpo técnico sobre su rol dentro del once.

En el tramo final de la temporada pasada Velasco mostró destellos de su repertorio: desequilibrio, velocidad y ideas para asociarse; sin embargo, un solo gol ante Independiente Rivadavia de Mendoza no fue suficiente para justificar la inversión, más allá de la confianza que el club decidió depositar en su juventud.

Con la mirada puesta en un ciclo de crecimiento, el delantero mostró ganas de responder a la presión y de demostrar que puede convertirse en una pieza duradera para Boca.

El inicio de la nueva campaña trajo su prueba de fuego. En la primera fecha, Velasco fue titular ante Deportivo Riestra, pero una llegada desde atrás terminó en una férrea falta que le provocó un esguince de rodilla.

A partir de ese episodio, ha estado concentrado en su proceso de recuperación, con trabajos en el grupo y en las instalaciones del Predio de Boca, a la espera de reintegrarse por completo a la dinámica de entrenamiento con el resto del plantel.

Este viernes volvió a trabajar a la par de sus compañeros, dando señales de que su regreso podría adelantarse si los plazos lo permiten.

Con la visita prevista para el próximo miércoles ante San Lorenzo, el cuerpo técnico, liderado por el entrenador denominado por algunos como ‘El Sifón’, deberá decidir si Velasco forma parte de la lista de concentrados.

Las dudas naturales se apilan: ¿tendrá minutos? ¿Podrá recuperar el sitio entre los once titulares? La competencia interna se ha endurecido. La irrupción de Tomás Aranda, quien ya participó en varios encuentros y obtuvo la primera titularidad frente a Lanús, ha ofrecido un alivio para el equipo y ha mostrado que Boca puede funcionar con diferentes engranajes.

Si Velasco logra ponerse a punto, podría pelear por un lugar junto a figuras como Merentiel y Bareiro, o incluso abrir la puerta a cambios tácticos según el rival.

Más allá de la delantera, el cuerpo técnico evalúa otras variantes para reforzar la línea de fondo y el mediocampo durante la semana. Por ejemplo, Dylan Gorosito podría moverse al lateral derecho para dar equilibrio si Weigandt no se encuentra en su mejor momento. En ese contexto, Velasco no tiene prisa: su prioridad es recuperar ritmo y confianza. Boca, acostumbrado a la presión de su entorno, confía en que las próximas sesiones de entrenamiento permitan constatar si el delantero puede aportar desde el inicio o si debe volver a ganar minutos gradualmente.

En definitiva, el club espera que Velasco pueda rendir a un nivel que justifique su llegada, aportando velocidad, juego asociado y llegada al área, sin perder de vista la necesidad de mantener una estructura sólida que ya ha mostrado signos de mejora en sus recientes compromisos.