La Liga Profesional debate un cambio en las reglas de clasificación que podría igualar el premio entre el peor y el mejor clasificado para las copas CONMEBOL, con aplicación prevista en la temporada 2027 para las competiciones de 2028.
La dinámica de clasificación para las competencias de CONMEBOL en Argentina se encuentra en pleno examen, ante lo que muchos analistas califican como una necesidad de corregir desequilibrios históricos.
En los últimos años, el sistema que regía la ruta hacia la Libertadores y la Sudamericana provocó situaciones controvertidas en las que equipos que llegaban a fases previas podían terminar quedándose sin oportunidades internacionales, o al menos sin la posibilidad de disputar el tramo más atractivo del continente.
Este debate cobró nueva fuerza cuando dirigentes y representantes del fútbol argentino empezaron a plantear que la regla vigente permitía, en ciertos casos, que el tercer mejor equipo de la temporada no obtuviera una ruta clara hacia la Libertadores, dependiente de resultados en rondas previas y de la suerte del calendario.
La discusión no es meramente teórica: las distintas historias de Boca Juniors, Argentinos Juniors y Godoy Cruz en anteriores campañas han alimentado la percepción de que el sistema favorece a veces a quien menos mérito directo tiene para asegurar participación continua en el torneo continental de mayor nivel.
En ese marco, durante una reunión reciente celebrada en el predio de Ezeiza, donde se discutió el estado de la huelga que sacudió el inicio de la temporada, surgió una propuesta que quedó flotando en el ambiente mediático y entre los dirigentes.
La idea central propone que el cupo de la Libertadores asociado a la fase previa sea adjudicado al último de los que ingresan a la Copa Sudamericana, es decir, al noveno de la clasificación anual, en lugar del mejor entre los que acceden a esa misma Sudamericana.
De esta forma, el peor equipo podría contar con la misma posibilidad que el mejor, una hipótesis que generó reproches y dudas sobre su impacto real en la competencia.
Las versiones sobre el tema fueron aclaradas por la Liga Profesional, que señaló que estas modificaciones están bajo evaluación, y que, si se acuerdan, podrían entrar en vigor a partir de la próxima temporada y aplicarse de manera concreta en las ediciones de Libertadores y Sudamericana correspondientes a 2028.
En otras palabras, la reforma no sería inmediata y quedaría sujeta a la aprobación del reglamento para la temporada 2027, con efectos prácticos en 2028.
Este marco de tiempo busca darle a los clubes una ventana para adaptarse y evitar sorpresas en calendarios ya definidos.
En lo mediático, voces como la del diario Clarín y otros medios cercanos a la estructura del fútbol argentino detallaron que el presidente de Argentinos Juniors, Cristian Malaspina, participó en la discusión de forma virtual y llevó el tema a la mesa de las deliberaciones de la AFA.
La conversación giró en torno a si la distribución de cupos debe privilegiar la consistencia del rendimiento a lo largo de la temporada o si, por el contrario, debe premiarse de manera más lineal al que termina en la mejor posición de la tabla, incluso si la ejecución de esa ruta implica riesgos en fases previas.
El punto clave de la propuesta es claro: si se aprueba, la clasificación a la Libertadores 2027 quedará sujeta a una nueva jerarquía de Argentina 1 a Argentina 6, vinculada al rendimiento en la Tabla Anual 2026 y a los logros en torneos nacionales, como el Apertura y el Clausura, así como al campeón de la Copa Argentina de ese año.
De forma análoga, la clasificación a la Copa Sudamericana 2027 podría reorganizarse para incorporar un escalonamiento similar. En concreto, el borrador sugiere que Argentina 1 sería el campeón del Apertura 2026, Argentina 2 el campeón del Clausura 2026, Argentina 3 el campeón de la Copa Argentina 2026, y así sucesivamente hasta Argentina 6, que correspondería al noveno mejor clasificado de la Tabla Anual 2026.
Además de este ajuste, se contempla una revisión de la distribución de cupos para la Copa Sudamericana 2027: el tercer mejor clasificado de la Tabla Anual 2026 ocuparía, según el nuevo esquema, una posición de acceso directo a este torneo, mientras que otros puestos se distribuirían entre los siguientes clasificados.
En este contexto, las discusiones no solo buscan simplificar el camino a las copas, sino también equilibrar las recompensas por rendimiento sostenido a lo largo de toda la temporada.
Históricamente, la CONMEBOL ha modificado sus reglamentos varias veces para adaptarse a realidades deportivas y económicas cambiantes. En Argentina, el debate sobre estas rutas de clasificación no es nuevo y forma parte de una conversación más amplia sobre los ingresos y la visibilidad que generan las fases previas frente a la fase de grupos de la Libertadores y la participación en la Sudamericana.
Los analistas señalan que, si bien la Libertadores ofrece réditos económicos superiores, el diseño de las fases previas también determina la exposición mediática y la oportunidad de competir a alto nivel durante más semanas.
En ese sentido, subraya la necesidad de reglas claras y previsibles que eviten escenarios donde el beneficio de avanzar dependa de sorteos o combinaciones imprevisibles.
En definitiva, la propuesta anunciada se presenta como un intento de alinear el rendimiento anual de los clubes con una ruta de competencia coherente y predecible, a la vez que se minimizan las situaciones que generan controversias entre equipos que, por su posición en la tabla, se ven obligados a apostar por un recorrido incierto.
Si la AFA y la Liga Profesional dan el visto bueno, los cambios estarían listos para su adopción formal en el reglamento 2027, quedando implementados para las competencias de 2028, con la esperanza de que, en el largo plazo, el fútbol argentino gane en claridad, justicia y competitividad.