Tras la emocionante final del Mundial, el fútbol argentino retoma su ritmo habitual con la Copa Argentina, la Sudamericana y el inicio del Torneo Clausura. Pero no todo es alegría: la suspensión de la Supercopa Argentina y los cambios de último momento generan polémica.
El Mundial ya es historia. La Selección Argentina dio todo, pero España se llevó la copa en el MetLife de Nueva Jersey. Todavía duele, pero el agradecimiento a la Scaloneta es eterno: cuatro títulos en un ciclo de oro. Sin embargo, el fútbol no se toma descanso. Así que pasamos de ver a las mejores figuras del mundo a lo de siempre: el fútbol local, las copas y los líos de siempre.
La semana pasada ya arrancó la Copa Argentina, y hubo sorpresas: River, que venía de ser candidato, perdió 3-1 con Aldosivi en Salta y quedó afuera en 16avos.
San Lorenzo también cayó por penales ante Riestra. En cambio, Boca y Racing, con técnicos nuevos (el Vasco Arruabarrena y Juan Pablo Vojvoda), ganaron sin problemas: 2-0 a Sarmiento y 4-1 a Defensa y Justicia.
Ahora, tras la final del Mundial, la acción sigue. Tigre viaja a Montevideo para enfrentar a Nacional por los playoffs de la Sudamericana este martes. Lanús recibe a Cienciano el miércoles, y el jueves Boca, que quedó tercero en su grupo de Libertadores y cayó a la Sudamericana, recibe a O'Higgins.
Ese mismo jueves arranca el Torneo Clausura. Belgrano, el último campeón, recibe a Rosario Central con pasillo y homenaje incluido. También juegan Sarmiento vs. Argentinos Juniors y Defensa y Justicia vs. Aldosivi. El viernes hay cinco partidos, el sábado cuatro y el domingo tres. River debuta el sábado contra Barracas Central en el Monumental, y Boca visita a Riestra el domingo.
El lunes no hay fútbol, pero el martes 28 arranca la segunda fecha, que se juega entre semana, y la tercera será el fin de semana siguiente. La AFA y la Liga Profesional programaron tres fechas en ocho días. ¿Es orden? Para nada. La improvisación sigue mandando.
Ejemplo claro: el sábado, un día antes de la final del Mundial, suspendieron los partidos de la Primera Nacional que estaban programados para lunes y martes.
Algunos equipos ya estaban viajando. También cancelaron la Supercopa Argentina entre Estudiantes e Independiente Rivadavia, que se iba a jugar el martes en Córdoba. Los hinchas ya habían comprado pasajes y alojamiento. "Una vergüenza", dijo Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes. Desde Independiente Rivadavia también se quejaron amargamente: "Sabemos el esfuerzo de nuestros hinchas para estar ahí".
¿Quién piensa en los hinchas? La AFA dice que los clubes son de los socios, pero después les dan la espalda. El fútbol argentino es así: pasión, gloria y también mucho kilombo. Pero la pelota no para. Sigue rodando.