Lanús derrota 5-0 a Newell’s en La Fortaleza, con Dylan Aquino como figura, Bou y Salvio colaborando en la goleada. El conjunto granate escala en la zona A y deja a la Lepra en una situación complicada, con poco margen para la reacción.
Lanús dejó claro este domingo que está para pelear en serio. En La Fortaleza, la sorpresa dejó de ser sorpresa: derrotó 5-0 a Newell’s Old Boys, un resultado que no estaba en el guion para ningún aficionado que siguiera el partido.
La historia del encuentro fue una exhibición local: dominio, presión alta y una pegada letal en cuanto tuvo la oportunidad. Ese 5-0 no solo entrega tres puntos, también es una señal de cómo está el torneo: Lanús ya se mete entre los ocho mejores de la zona A y quiere más.
El gran protagonista fue Dylan Aquino, que ha venido empujando para ganarse la titularidad y le respondió al entrenador con un triplete que hizo explotar la grada.
Aquino sumó tres tantos antes del descanso, con movimientos y definición de calidad. A su lado, Bou convirtió un penal para aumentar la ventaja, y Salvio cerró la cuenta con una definición precisa en el área chica tras una jugada de laboratorio.
El equipo de Mauricio Pellegrino mostró una sincronía que parecía ensayada, con triangulaciones y camisetas que se movían al unísono para desarmar a una zaga visitante que tuvo varias lagunas.
El conjunto visitante, Newell’s, atraviesa una etapa complicada: el rosarino volvió a la lona y se mantiene último en la zona A, con apenas tres puntos en treinta posibles.
Frank Kudelka, que dirige al equipo, debe mirar a la realidad: la Lepra ha cambiado de entrenador varias veces desde 2024 y eso le ha restado continuidad.
En ese entramado se citan nombres como Orsi-Gómez (6 partidos), Cristian Fabbiani (25), Mariano Soso (6), Ricardo Lunari (11), Sebastián Méndez (9) y Mauricio Larriera (20), lo que ha desembocado en un estilo poco claro y en un presente que inquieta a la afición.
Sobre el desarrollo del partido, Lanús no dio respiro: a los 10 minutos de la segunda parte, Aquino ya había sellado su hat-trick con un derechazo que encontró un ángulo imposible para el guardameta rival.
Un minuto después, una salida fallida de la visita encendió la contra y Salvio, que apareció en el área pequeña, empujó el balón para hacer el quinto.
Fue una tarde redonda para el Grana, que, a falta de Marcelino Moreno (lesión), mostró una versión coral que promete seguir creciendo. Medina entró por Peña Biafore sin que el dibujo del equipo se resintiera.
El partido dejó dos realidades muy marcadas: Lanús vive un presente lleno de ilusión y resultados que se acumulan, mientras que Newell’s acumula amarguras en una campaña que no termina de cuajar.
La próxima cita para Lanús será ante Vélez, líder de la competición, un examen de alto voltaje que puede consolidar su paso en la pelea por los puestos de arriba.
En contraste, la ruta de Newell’s en esta jornada lo lleva a la reflexión y a buscar respuestas para revertir una situación que, por ahora, parece no tener atajos.
Más allá de lo futbolístico, la victoria de Lanús retumba como un guiño de calendario: la Recopa Sudamericana ya quedó en el espejo, pero el equipo de Pellegrino quiere proyectarse con la misma mentalidad de los últimos encuentros.
El conjunto logró lo que otros no iban a intentar: aprovechar cada oportunidad, moverse con libertad y ejecutar con precisión. En el fútbol, como en la vida, cuando las cosas funcionan así, el mundo parece más sencillo para quien sabe leer el juego.