Gustavo Costas analiza la derrota frente a River, comenta la expulsión de Marcos Rojo y plantea la estrategia de Racing para su próximo choque en la Copa Sudamericana.

Gustavo Costas no se esconde cuando las cosas no salen como quiere. Tras la derrota de Racing ante River en el Cilindro de Avellaneda, el entrenador, campeón de la Copa Sudamericana 2024 con la Academia, salió a dar la cara ante la prensa y aceptó que hay mucho por corregir.

No se trata de mirar para otro lado: quiere que el equipo recupere la confianza y empiece a sumar de tres en tres para no perder el tren de las competencias nacionales e internacionales.

Costas sabe que el contexto no ayuda, pero también entiende que el fútbol es de acciones y resultados, y que cada partido es una oportunidad para ajustar lo necesario.

La pregunta que terminó marcando el tono de la rueda de prensa fue la expulsión de Marcos Rojo, ocurrida en un momento en el que Racing apuraba por el empate ante el arco de Santiago Beltrán.

El entrenador fue claro en su valoración: estas situaciones no pueden repetirse. Consideró que las expulsiones “infantiles” son un lastre para el equipo y dejó en claro que no se puede dejar a la plantilla con diez jugadores cuando se está luchando por un resultado que podría cambiar el curso del encuentro.

No hizo hincapié en culpables; habló de responsabilidad colectiva y de la necesidad de evitar este tipo de errores en el futuro inmediato.

Rojo llegó a Racing en agosto de 2025 para disputar la Libertadores y desde su llegada ha sido uno de los nombres más discutidos, con altibajos en su rendimiento y, sobre todo, con varias rojas a su haber frente a River.

En este partido específico, la expulsión se produjo a los 35 minutos del segundo tiempo tras un golpe innecesario a Lucas Martínez Quarta, cuando la Academia trataba de equilibrar la balanza.

Además, esa fue la tercera roja del defensor contra River, una estadística que Costas mencionó como algo a evitar, ya que las tarjetas pueden marcar la dinámica de un encuentro y, sobre todo, el rumbo del equipo en momentos clave de la temporada.

En lo deportivo, Costas relativizó las dos derrotas consecutivas en los clásicos. A su modo de ver, Racing mereció más en ambos compromisos y, aun jugando de forma irregular, el equipo ha mostrado señales de mejoría a partir de la intensidad y de la generación de chances.

«A veces juegas mal y ganas; otras veces juegas bien y pierdes. Son partidos que perdimos y no merecíamos empatar. Merecimos ganar», señaló. El técnico insistió en que el equipo va creciendo, recupera duelos y eleva el nivel de exigencia, pero que la definición continúa faltando para transformar esas buenas sensaciones en puntos.

Más allá de la lectura de la derrota, Costas dejó claro que la tarea no se limita a un solo partido. El objetivo inmediato es reforzar la fase de grupos de la Copa Sudamericana y preparar con la mayor precisión posible el choque ante Botafogo, programado para este miércoles a las 19:00 en Avellaneda.

Racing llega a ese encuentro con la experiencia reciente de haber disputado la Recopa Sudamericana 2025, en la que la Academia dejó constancia de su rendimiento competitivo a nivel continental.

El plan es claro: mantener la intensidad defensiva, mejorar la salida de balón y, sobre todo, ser más eficaces en la definición para no volver a quedar a mitad de camino cuando el rival aprieta.

En el contexto histórico, Racing continúa consolidándose como uno de los grandes clubes del fútbol argentino, con una afición que exige rendimiento y una historia de triunfos que invita a recuperar la regularidad en ligas y copas.

Costas, que ya dejó huella al conquistar la Sudamericana 2024, enfrenta ahora el reto de estabilizar un proyecto que combina jugadores veteranos y jóvenes promesas.

Las próximas semanas serán decisivas para ver si la academia logra plasmar esa progresión y devolver a Racing a las posiciones de pelea, tanto en el plano doméstico como en el escaparate internacional.