La temporada de fichajes en Argentina cerró con movimientos relevantes para Boca Juniors, River Plate y Racing Club, que sumaron talento joven y perfiles con trayectoria internacional, mientras San Lorenzo incorporó a Luciano Vietto en una ventana de menor volumen de traspasos.

Tras un mes de intensas especulaciones y muy pocos avances concretos, el cierre del mercado de pases en Argentina llegó este martes con un tono de austeridad que predominó ante la escasez de grandes traspasos.

Las operaciones se centraron principalmente en Boca Juniors, River Plate y Racing Club, clubes que lograron metas importantes sin desbordar los presupuestos habituales de otros años.

En este contexto, y como gran noticia para la parte alta de la clasificación, destacan las incorporaciones que prometen aportar experiencia y proyección a los proyectos deportivos de cada equipo.

En Boca Juniors se concretaron dos refuerzos: Ángel Romero, delantero paraguayo con experiencia en competiciones internacionales, y Santiago Ascacíbar, mediocampista de perfil robusto y recorrido en el fútbol europeo.

Romero llega para potenciar la línea ofensiva y aportar profundidad en el frente de ataque, mientras Ascacíbar se integra al mediocampo para aportar equilibrio, transición y presencia física.

Ambos movimientos fueron presentados en una jornada de presentación que buscó dar un golpe de efecto sin alterar de manera drástica la composición del plantel.

Por su parte, River Plate ejecutó una operación doble en el mediocampo con Aníbal Moreno y Fausto Vera. Moreno, surgido de las inferiores y con experiencia en la máxima categoría, aporta continuidad y visión de juego desde la mitad de la cancha; Vera, con un sello más dinámico y llegada, pretende sumar vértigo y llegada al área rival.

La idea del club es convertir a este dúo en una pieza clave para la circulación del balón y para sostener el crecimiento de un River que busca competir en torneos nacionales e internacionales con un frente renovado.

Racing Club, por su parte, dio la bienvenida a Valentín Carboni, procedente del Inter de Milán. Con apenas 20 años y antecedentes en una selección que se alzó con la Copa América 2024, Carboni llega con la etiqueta de promesa europea para reforzar un ataque que pretende aportar desequilibrio y variantes.

Su llegada encaja en una estrategia de Racing de incorporar jóvenes con proyección y experiencia internacional para sostener un proyecto de corto y mediano plazo.

En San Lorenzo, Luciano Vietto se convirtió en la apuesta ofensiva para completar un frente de ataque con experiencia y capacidad de definición. Vietto aporta instinto goleador y lectura de juego, buscando complementar a un plantel que intenta consolidar una reconstrucción que le permita competir en torneos nacionales e internacionales.

En términos generales, el mercado argentino se caracterizó por su contención presupuestaria, con pocos movimientos de gran envergadura y una tendencia a reforzar planteles desde enfoques más conservadores.

Boca, River y Racing lideraron las operaciones más visibles, mientras que otros clubes optaron por incorporaciones más discretas. A nivel histórico, estas dinámicas responden a una realidad: el fútbol argentino continúa formando talentos jóvenes con proyección europea, al tiempo que mantiene una presión por rendir en torneos locales y competiciones continentales, algo que condiciona el ritmo y la magnitud de los fichajes año tras año.