Buenos Aires City FC, surgido en Villa Urquiza con raíces en el fútbol playa, dará el salto a la Quinta Categoría del fútbol argentino dentro del marco del Promocional Amateur, buscando consolidar su proyecto 11 contra 11 y ampliar su crecimiento institucional.

La temporada 2026 del Promocional Amateur abre la puerta a nuevos clubes que buscarán un lugar de ascenso hacia la Primera C. Entre las sorpresas figure Buenos Aires City FC, un equipo con un pasado ligado al fútbol playa que desembarca en la Quinta Categoría con un proyecto decidido a convertir su historia en una propuesta de fútbol 11.

El club nació hace aproximadamente una década en Villa Urquiza, cuando Ignacio Vilariño reunió a un grupo de personas con la idea de fundar una entidad de fútbol profesional que reflejara valores compartidos.

Aunque sus inicios estuvieron ligados al fútbol playa, la visión siempre fue construir una estructura que permita competir en las categorías superiores del fútbol masculino, manteniendo una identidad de club que va más allá del resultado deportivo.

Desde sus primeros pasos, Buenos Aires City FC dejó claro que buscaba dejar un legado en el fútbol argentino. Con el paso de los años, se fue haciendo de un equipo consolidado, y varios de sus jugadores pasaron a formar parte de la Selección Argentina de fútbol playa, destacándose perfiles como Nahuel Gigena y el arquero Sebastián Azimonti, entre otros.

Aquella etapa inicial mostró que el combinado tenía una base técnica y de carácter que podía trasladarse al fútbol 11.

En el ámbito deportivo femenino, la línea de crecimiento del club en la playa dejó también un hito: la generación pospandemia dio lugar al primer torneo de fútbol playa femenino, disputado a puertas cerradas en Ezeiza, donde las jugadoras del Buenos Aires City se coronaron como las primeras campeonas de la disciplina en Argentina, un hito histórico para el deporte femenino del país.

A partir de 2022, el club decidió priorizar el proyecto de fútbol 11 y dejó de participar de forma continua en los torneos de fútbol playa para enfocarse en su desarrollo institucional.

El plan fue trazar una estructura completa: seleccionar personas para cada área y empezar a probar jugadores desde octubre del año anterior. En unas pruebas masivas se evaluaron cerca de 500 candidatos y, de ese proceso, se eligió un grupo de 30 jugadores con los que se comenzaron a realizar amistosos y entrenamientos semanales con miras al primer año en la Quinta Categoría.

Bajo la dirección técnica de Matías Defederico, el equipo se entrenó con intensidad, enfrentando periódicamente a rivales de peso como Acassuso, Juventud Unida, San Miguel y Argentino de Merlo en una agenda que buscaba pulir la transición del esquema playa a la disciplina de fútbol once.

Aunque aún no cuentan con un estadio propio para disputar como local, el proyecto avanza con una planificación estructurada y una visión a largo plazo que incluye formación, captación y desarrollo de talento joven.

El lema de la institución, “más que un deporte, más que un club”, guiaba la narrativa de su desembarco en la Promocional Amateur. En palabras de los responsables, el objetivo no es solo competir, sino construir una identidad que promueva valores, disciplina y crecimiento sostenido para todas las edades.

Este es un momento esperado por quienes lideran el proyecto, y que, con trabajo constante, podría marcar un antes y un después en el trayecto del club dentro del fútbol argentino.

La entrada de Buenos Aires City FC a la Quinta Categoría se enmarca en una tendencia más amplia dentro del fútbol argentino: clubes con orígenes en comunidades y deportes mixtos buscan consolidar estructuras estables para impulsar jugadores desde las inferiores y atraer socios, con miras a un salto de nivel sostenido.

Si bien la ruta hacia la Primera C exige resultados, también demanda inversión en formación, infraestructuras y gestión deportiva, áreas en las que el club ya ha comenzado a trabajar para convertir su historia de playa en un proyecto integral de fútbol 11 a largo plazo.