La final del Torneo Apertura reúne en Córdoba a Belgrano y River Plate en el Mario Kempes ante 50.000 espectadores. Una noche clave para la historia de ambos clubes, con capitanes, experiencias y la ilusión de levantar la Copa.

Se define el Torneo Apertura y Córdoba se bate a duelo por la gloria. El escenario está preparado: el Mario Kempes, con capacidad para 50 mil personas, recibirá a 25 mil hinchas de Belgrano y 25 mil de River. La ocupación hotelera de la ciudad está prácticamente al 100%, señal inequívoca de la expectación que genera este clásico de finales. Los dos equipos, concentrados, buscan empezar a rodar la pelota este domingo a las 15:30 y dejar atrás la fase regular para convertirse en el campeón de la temporada.

Belgrano y River disputarán el título en una noche que promete ser memorable para ambos clubes. En la víspera, los capitanes de cada equipo tomaron la palabra en una conferencia organizada por la Liga Profesional. El acto se desarrolló en la sala del hotel Quorum de Córdoba, con una apertura de video que repasó el camino de cada equipo en los playoffs y la presencia de la Copa que, de forma simbólica, estuvo entre los dos jugadores al inicio de la comparecencia.

El defensor de River, después de su regreso al club, habló de un momento increíble para la institución y de orgullo por lo logrado hasta ahora. Reconoció que hubo momentos difíciles y que el esfuerzo colectivo les dio la oportunidad de disputar la final, con la idea de brindar una alegría a la afición.

El enganche de Belgrano, conocido entre la afición como “Chino”, elogió la calidad de las individualidades de su equipo y afirmó que el Pirata ha crecido mucho como conjunto.

Señaló que no sería el Belgrano de hace un mes y que River, con su jerarquía, también llega con jóvenes que están brillando. Ambos remarcaron su pertenencia al club y su deseo de celebrar con la gente, más allá de cualquier miedo o presión.

Sobre jugar en el Kempes, Martínez Quarta señaló que la sede ya estaba definida, pero que el recuerdo de aquella cancha es especial para él: su primer título con esta camiseta fue en esa cancha, en la Copa Argentina 2016, y siente que la presencia de la gente de River les ayudará a sentirse acompañados.

Zelarayán, por su parte, comentó que jugar en Córdoba no es una presión, sino una motivación: ya han tenido varias visitas como visitante y saben que la cancha estará llena con el apoyo de sus hinchas.

Se refirió a la presencia de 25 mil Piratas como un impulso para el equipo cordobés.

La conversación dejó claro que ambos planteles llegan con hambre de triunfo. El Chino de River, con 30 años, volvió al club hace un año y medio tras su paso por la Fiorentina y tras haber sido bicampeón de América con la selección.

Aunque tuvo altibajos, lideró la defensa millonaria y busca volver a levantar una copa tras años de sequía. El Chino de Belgrano, también de 30 años, es la figura destacada del equipo cordobés y se ha ganado el cariño de la afición, que sueña con su primera Liga para Belgrano.

Entre elogios mutuos y reconocimientos a la presión de una final, ambos jugadores destacaron la unión del grupo y el fuerte sentido de pertenencia que hay dentro de cada club.

Dicen que este River, con juventud que ha sabido adaptarse al sistema de un entrenador exigente, y este Belgrano, que ha sabido mantener su identidad incluso en momentos difíciles, llegan con la idea de hacer historia.

La organización preparó un espectáculo previo al partido, con la presencia de personajes del mundo del deporte y el espectáculo que aportaron color a la previa.

También se confirmó que Yael Falcón Pérez será el árbitro de la final. Al terminar la sesión, comenzaron a circular las primeras fotos oficiales: una con el colegiado y otra con la Copa, el objeto de deseo que solo uno de los dos equipos levantará al finalizar el encuentro.

La noche en Córdoba dejó claro que la presión y la responsabilidad conviven con la ilusión de una ciudad que respira fútbol. Belgrano y River llegan dispuestos a darlo todo para convertirse en campeones, sabiendo que, pase lo que pase, ya han escrito una página importante de la historia.

El Kempes está listo para acoger a este duelo que promete quedarse en la memoria de los aficionados y en los libros de la Liga Profesional, mientras la gente espera, sueña y canta por su equipo, con la certeza de que, al final, solo habrá un campeón y una historia que continuará en la próxima temporada.