Un 0-0 entre Banfield y Independiente Rivadavia en una noche de lluvia dejó claro que ambos pueden competir, pero ninguno dio el paso necesario para quedarse con los tres puntos. El partido mostró momentos de presión, cambios en los equipos y oportunidades que, finalmente, no se concretaron.
La lluvia cayó con ganas sobre el Sur del Gran Buenos Aires y no fue lo único intermitente durante Banfield vs Independiente Rivadavia. El Taladro, dueño de casa, y la Lepra, la revelación del momento en Argentina, se repartieron el protagonismo a lo largo de los 90 minutos y, al final, terminaron con un 0-0 que dejó sabor a poco en ambos vestuarios.
Banfield intenta salir de un arranque de año complicado. Bajo la mirada de Pedro Troglio, el equipo no termina de encontrarse: a la hora de sumar puntos, oscila entre el deseo de entrar a playoffs y la preocupación de no descender.
En la clasificación anual, el conjunto del Sur suma números que obligan a apretar: 24 de 30 puntos y 27 de 30 en los promedios. Todo eso se traduce en una necesidad de rendimiento constante para escapar de la preocupación y empezar a escalar posiciones.
En la escena deportiva, la visita saltó al césped con una mezcla de titulares y suplentes, consciente de que acababa de vivir un duelo intenso en la Libertadores y que necesitaba aflojar la presión con un resultado positivo.
Apenas arrancaron dos minutos, Crego y Bucca tomaron la iniciativa con dos cabezazos que comenzaron a marcar la pauta del encuentro; ninguno encontró la portería, pero mostraron que el partido iba a ser intenso.
Con el paso de los minutos, Banfield fue encontrando la forma de tomar la iniciativa. Los laterales subían, Méndez y Perrotta buscaban desequilibrar, pero la precisión en los últimos metros les fallaba. Se acercaba una primera mitad que prometía, pero se quedó en contención, y ambos técnicos decidieron refrescar ideas en el descanso.
La segunda mitad la inició Banfield con una ligera dominancia, pero la Lepra no perdió el norte. Todo dio un giro cuando Berti mandó a la cancha a Lucho Gómez, Villa y Arce. El colombiano, a pura velocidad, empezó a desbordar y a generar peligro constante por la banda; el paraguayo, por su parte, tuvo tres ocasiones claras para desnivelar, pero se topó con la figura de Sanguinetti en varias atajadas decisivas.
También se acercaron Elordi y Dadín para intentar esa llegada que rompa la paridad.
A partir de esos momentos, el partido vivió de arrebatadas y contragolpes, sin que nadie lograra imponer un dominio contundente. En el tramo final, Banfield dispuso de una oportunidad mayúscula: Méndez conectó un remate que parecía inatajable, pero terminó fuera y, casi enseguida, Moreno y Anselmo dejaron escapar sus propias chances para cerrar el duelo.
El 0-0, al fin y al cabo, fue lo más justo del encuentro, pues ambos dejaron claro que pueden competir, pero este martes les faltó el paso adelante definitivo.
Curiosidades y contexto histórico: Banfield, fundado en 1896 y apodado Banfield, ha alternado entre momentos de consolidación y sorpresas en el fútbol argentino.
Independiente Rivadavia, con sede en Mendoza, ha trabajado históricamente con presupuestos menores y con un espíritu combativo que le ha permitido dejar imágenes de gran nivel en torneos nacionales, incluso cuando la balanza de resultados exige más constancia.
Este choque deja la lectura de un duelo parejo entre dos equipos con realidades distintas, pero con la misma hambre de sumar para mirar hacia delante en una temporada que promete más batallas.