La FIA anunció la suspensión de los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita para abril debido a la situación de conflicto en la región, reduciendo el calendario a 22 carreras y sin sustituciones. El anuncio incluye declaraciones de los máximos responsables y promotores.
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) informó este domingo que los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita no se celebrarán en abril, como estaba previsto, debido a la guerra que afecta a la región de Medio Oriente.
Tras una revisión exhaustiva de la situación y de las condiciones logísticas y de seguridad, el organismo rector determinó que las pruebas, clasificaciones y carreras programadas para Bahréin del 10 al 12 de abril y para Arabia Saudita del 17 al 19 de abril no se disputarán.
Además, no se ha contemplado la sustitución de estas citas por otros eventos, de modo que el calendario de la Fórmula 1 queda reducido a 22 grandes premios en la presente temporada.
Este movimiento resalta la prioridad de mantener la seguridad del personal, de los equipos y de los aficionados por encima de cualquier otro interés.
Stefano Domenicali, presidente y director ejecutivo de la Fórmula 1, afirmó: “Si bien fue una decisión difícil de tomar, lamentablemente es la correcta en este momento, considerando la situación actual en Medio Oriente.
Aprovecho esta oportunidad para agradecer a la FIA y a nuestros increíbles promotores su apoyo y comprensión, ya que esperaban con ilusión recibirnos con su energía y pasión habituales.
Estamos deseando volver a estar con ellos en cuanto las circunstancias lo permitan.” Sus palabras subrayan la dificultad de la decisión, pero también la responsabilidad compartida para proteger a todos los involucrados y esperar un retorno cuando las condiciones sean adecuadas.
Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, añadió: “La FIA siempre priorizará la seguridad y el bienestar de nuestra comunidad y de nuestros compañeros.
Tras una cuidadosa consideración, hemos tomado esta decisión teniendo muy presente esa responsabilidad. Seguimos esperando que reine la calma, la seguridad y una pronta recuperación de la estabilidad en la región, y mis pensamientos están con todos los afectados por estos recientes acontecimientos.” Su mensaje enfatiza que la seguridad es la base de cualquier plan futuro y que las autoridades trabajarán para restablecer la normalidad cuando sea posible.
El jeque Salman bin Isa Al Khalifa, director ejecutivo del Circuito Internacional de Bahréin, comentó: “Apoyamos plenamente la decisión de la Fórmula 1 y les agradecemos, tanto a ellos como a la FIA, su apoyo y su sólida colaboración.
Esperamos con ilusión dar la bienvenida a los aficionados de todo el mundo a Bahréin cuando regrese la F1.” Sus palabras reflejan la voluntad de las autoridades locales de colaborar para reanudar el deporte en cuanto las condiciones lo permitan, y subrayan la importancia de mantener una relación constructiva entre promotores y organizadores.
Por su parte, la Federación Saudí de Automovilismo y Motociclismo (SAMF) señaló que respeta la decisión tomada y que continúa apoyo y coordinación con la Fórmula 1, mientras se mantienen las esperanzas de volver a ver la competición en el Reino en el calendario correspondiente a 2026.
En paralelo, el anuncio se acompaña de un reconocimiento de que el cambio repercutirá en la planificación de equipos, patrocinadores y emisoras, que deberán reajustar sus acuerdos, logística y contratos para adaptarse a un año con menos citas de las previstas originalmente.
Históricamente, Bahréin ha sido un referente en la apertura de temporada desde principios de la década de 2000, convirtiéndose en uno de los escenarios míticos de la Fórmula 1 gracias a su trazado nocturno.
Arabia Saudita, por su parte, se incorporó al calendario más tarde, en 2021, con la carrera de Yeda como una de las novedades modernas del deporte. La combinación de ambas citas en el inicio de un año competitivo siempre ha sido un punto de interés para pilotos, equipos y aficionados. En este contexto, la decisión de cancelar ambos eventos llega en un año en que el deporte está evaluando también su estatus, seguridad y presencia en regiones sensibles, y se espera que la F1 emita nuevas pautas y comunicación a medida que la situación evolucione.
Cabe señalar que, al no haber cifras monetarias reportadas en el comunicado original, no hay montos en euros que convertir. En cualquier caso, el impacto económico para promotores, televisoras y patrocinadores podría ser significativo si la suspensión de dos grandes premios se mantiene por un periodo prolongado, afectando ingresos por derechos, hospitalidad y venta de entradas.
La Fórmula 1 ha dejado claro que no se tomarán decisiones apresuradas y que, cuando la seguridad sea prioritaria, las carreras regresarán con normalidad.
Mientras tanto, la industria observa con atención el desarrollo de la crisis regional y las autoridades buscan la mejor ruta para proteger a las personas y, cuando sea seguro, volver a traer la emoción de las carreras a los circuitos.