La Federación Mexicana de Fútbol recibió una sanción de FIFA por cánticos homófobos durante los partidos ante Ecuador y Paraguay en 2025. Se bloqueó la venta de entradas en zonas del estadio para el duelo contra Ghana, y nace una campaña para acabar con la discriminación en las gradas, en un contexto previo al Mundial 2026 coorganizado por México, Estados Unidos y Canadá.
La Federación Mexicana de Fútbol (FMF) anunció este viernes que recibió una sanción por parte de la FIFA debido a cánticos homófobos escuchados durante los encuentros de la selección frente a Ecuador y Paraguay, disputados en octubre y noviembre de 2025.
La noticia llega en un momento clave, a apenas 19 días de la inauguración del Mundial 2026, que México comparte como escenario con Estados Unidos y Canadá.
Una advertencia clara para una afición que quiere celebrar, pero que debe hacerlo en un marco de respeto y tolerancia.
¿Cuál fue exactamente la sanción? FIFA ordenó bloquear la venta de entradas en determinadas zonas del estadio donde México enfrentó a Ghana, partido disputado este viernes en Puebla.
El resultado práctico fue un estadio con menos aforo de lo previsto y una atmósfera menos estridente de lo que se espera en un encuentro de preparación de cara a un Mundial.
El motivo citando por la FIFA es el grito homófobo dirigido al arquero rival cuando iba a sacar de arco, una expresión que históricamente ha generado rechazo por su carga despectiva hacia la comunidad LGTBI.
La FMF, por su parte, afirmó estar comprometida con erradicar cualquier conducta discriminatoria en los estadios. También lanzó un llamado a los aficionados para alentar con pasión y, sobre todo, con respeto, con el objetivo de que el fútbol se convierta en un espacio familiar e inclusivo.
Este esfuerzo forma parte de una campaña más amplia que ha querido recuperar el ambiente positivo de la afición mexicana.
Este jueves, la federación presentó una iniciativa llamada Ola sí, el grito no, con la idea de cambiar hábitos en las gradas a golpe de mensajes y ejemplos positivos.
En el estadio Cuauhtémoc, por ejemplo, se instaló una enorme bandera con esa consigna que cubrió parcialmente las zonas no puestas a la venta, reforzando la idea de que el futbol debe ser disfrute y respeto para todos.
FIFA ya había sancionado a México en el pasado por este cántico, imponiendo multas millonarias y, en algunas ocasiones, la obligación de jugar partidos a puertas cerradas.
Es un recordatorio de que estas conductas no quedan impunes y de que el organismo rector quiere ver una evolución real en las gradas.
En lo puramente deportivo, México no ha dejado de sumar. En el partido frente a Ghana, el Tri venció por 2-0 a un equipo alternativo, con goles de Brian Gutiérrez y Guillermo Martínez, ampliando a seis su racha invicta.
La última derrota de la selección fue ante Paraguay en noviembre del año pasado, un dato que se usa para analizar el progreso del equipo de cara a grandes retos futuros.
Mirando hacia adelante, el Mundial 2026, que se jugará en un formato compartido entre Estados Unidos, México y Canadá, se presenta como un hito muy importante para el fútbol de la región.
Más allá de las cifras y las sedes, la clave estará en convertir las gradas en lugares de convivencia y entusiasmo, sin perder la identidad mexicana.
Para muchos seguidores, este episodio es una llamada de atención: el crecimiento del fútbol pasa por un cambio cultural que permita conservar la pasión sin atacar a nadie.
La historia reciente de México en la Copa del Mundo está marcada por ese deseo de celebrar con orgullo, pero dentro de un marco de respeto y de inclusión.
Y mientras la campaña Ola sí, el grito no busca lograr ese equilibrio, la gran prueba será ver si las próximas eliminatorias y las jornadas de preparación logran reflejar ese cambio en la práctica diaria de las aficiones y en el comportamiento de cada hincha.