El joven argentino de Alpine firma su mejor clasificación en la F1 durante el Gran Premio de Miami, cuajando un octavo puesto en la parrilla, mientras Alpine prueba una actualización clave de cara a Montreal y la carrera promete emoción.

Lo que hizo Franco Colapinto en Miami no fue casualidad ni una excepción: fue la confirmación de que su progresión en la Fórmula 1 va en serio. En la cuarta fecha de la temporada 2026, el piloto argentino aseguró su mejor posición de clasificación hasta la fecha y, por primera vez desde Azerbaiyán 2024 cuando corría con Williams, volvió a meterse entre los diez primeros para la Q3.

El resultado fue octavo puesto en la parrilla, una posición que dejó claro que tiene ritmo para pelear con los equipos que se disputan el próximo tramo de puntos.

Además, superó a su compañero de equipo, Pierre Gasly, a lo largo de toda la sesión de clasificación, lo que dio alas al equipo francés en una jornada en la que estaban buscando consistencia.

Las sensaciones durante el fin de semana fueron optimistas para Alpine. En Miami, el equipo llevó una gran actualización al coche de Gasly: un alerón trasero de alto rendimiento que, según el plan, también verá la llegada al coche de Colapinto en Montreal, tres semanas después.

Aunque esta mejora no estuvo disponible para la Sprint, el hecho de que el coche de Colapinto funcionara mejor en las curvas y con un poco más de carga aerodinámica permitió al joven bonaerense desplegar un rendimiento sólido durante los tres primeros intentos de clasificación.

Si repasamos las siglas de la sesión, Colapinto estuvo sólido desde el inicio. En la Q1 mostró que tenía ritmo y que no iba a conformarse con un paso corto: quedó décimo, apenas por delante de Gasly, y en su segundo intento logró mejorar su crono, cerrando esa fase con una diferencia de 0,175 segundos sobre su compañero.

En la Q2, marcó un tiempo de 1:28.975 y se situó a medio segundo de la punta que, en ese momento, parecía estar en manos de los favoritos.

Pero fue en la Q3 donde se hizo la historia. Colapinto firmó un crono de 1:28.762, lo que lo dejó octavo y lo situó a 27 milésimas de Hadjar y a 262 de Piastri. Fue, sin duda, su mejor resultado en la F1 y una muestra de que su capacidad de lectura de la pista y de empujar al límite está creciendo. En ese mismo bloque final, Kimi Antonelli firmó la pole con un crono de 1:27.798, y la lucha por la primera fila estuvo muy ajustada entre los nombres habituales de la lucha por victorias y podios, con Verstappen, Leclerc y Norris también cerca de las mejores marcas.

El ecuador de la jornada dejó una historia menos agradable para Colapinto: una maniobra en la segunda curva durante la carrera de sprint le llevó a perder posición por un toque con el coche de Verstappen, además de verse afectado por el aire sucio y una pista con temperaturas elevados.

Aunque logró recuperarse para terminar la Sprint en una posición que no le aseguraba puntos, la presencia de Hadjar en la pelea abrió una ventana de derrota que terminó por cerrarse con el noveno puesto en la Sprint para el joven argentino.

La crónica de la carrera no cambia el balance: Colapinto demostró que puede competir de tú a tú con los pilotos más experimentados de la parrilla, y que Alpine está en el camino correcto para consolidar su progreso.

Por su parte, Gasly luchó por sumar puntos desde posiciones cercanas a la Q3 y, pese a sufrir con el aire sucio en la curva 2, terminó la jornada con la sensación de haber cosechado una base sólida para el resto del fin de semana.

Mirando hacia el futuro, Alpine espera que Montreal traiga consigo la actualización del alerón trasero para Colapinto, lo que podría darle más prestaciones en circuitos de alta velocidad y en trazados con zonas de frenada exigentes.

Es un ejemplo claro de cómo la fábrica francesa está combinando desarrollo aerodinámico con la experiencia del piloto para intentar recortar distancias respecto a Haas y el resto de la media tabla.

En resumen, Miami dejó claro que Colapinto sabe leer las sesiones, que su cooperación con el equipo es cada vez más estrecha y que la proyección de Alpine para el tramo europeo del campeonato es optimista.

Si el nuevo alerón llega a tiempo y el coche continúa evolucionando, podría haber más momentos de alegría para la afición argentina y para un equipo que quiere demostrar que su crecimiento no es una historia de una temporada, sino un proyecto de permanencia en la élite de la Fórmula 1.