Franco Colapinto pasará a ser piloto titular de Alpine en la temporada 2026, sin abandonar su función de desarrollo del coche, en medio de una reconfiguración tecnológica y reglamentaria que ya está tomando forma en Enstone.

Franco Colapinto firmó su vínculo con Alpine el 24 de diciembre de 2024, para ejercer como reserva y piloto de desarrollo. Su papel estaba pensado para apoyar a los dos pilotos titulares designados para la campaña 2025, Gasly y Doohan, mientras se preparaba para la revolución tecnológica prevista para 2026.

Además, el argentino tendría una función activa en el desarrollo del monoplaza francés bajo las nuevas normas que ya empezaban a delinearse en Enstone, con la participación de Flavio Briatore en el proyecto.

Antes de subirse al coche el 16 de mayo en Imola para no bajarse de él, Colapinto ya había volcado conocimiento en el simulador adquirido en 2024, adaptándolo específicamente al A526, que recientemente fue presentado en Barcelona y que ya había comenzado a rodar en Montmeló.

A diferencia de sus dos temporadas previas en la Fórmula 1, esta era la primera en la que el bonaerense de 22 años podría considerarse titular, lo que le dio una ventaja que empezó a aprovechar durante el test catalán: sumar kilómetros antes del inicio de los puntos.

Tras un lunes marcado por la lluvia, que obligó a varios equipos a salir a pista, Alpine decidió mantener coches en el asfalto junto a la actividad de otros conjuntos, y Colapinto completó el Shakedown del miércoles con una jornada enfocada en vueltas y en consolidar una primera lectura del auto, quedando en una posición destacada al finalizar esa sesión.

En esa jornada, el piloto ocupó el cuarto lugar, por detrás de las estructuras de Mercedes y McLaren, evidenciando el ritmo de trabajo de un coche nuevo y de un piloto que empieza a familiarizarse con el nuevo paquete aerodinámico y mecánico.

Sin embargo, la velocidad de una vuelta no es lo que más importa en estas pruebas de pretemporada, que continuarán jueves y viernes sin la presencia de Colapinto, ya que cada equipo puede girar tres de los cinco días disponibles y debe repartirlos equitativamente entre sus pilotos.

Gasly completará la jornada que quedó sin cubrir por el argentino, en la que se buscará continuar el proceso de adaptación al A526 y la toma de datos en un entorno controlado.

El objetivo principal es acumular kilómetros y experiencia en un coche completamente nuevo, antes de que comience el Mundial en Australia, a finales de marzo.

Entre las dos jornadas en pista, el argentino sumó 539 kilómetros, con 60 vueltas en la jornada del lunes y 58 en la del miércoles, una cifra que aporta confianza y experiencia que no había tenido en sus dos años previos en la F1 durante una pretemporada aún con tests pendientes en Bahréin.

En términos de cronometraje, pasó de 1 minuto 20,189 segundos en el primer día a 1 minuto 19,150 segundos en la segunda sesión.

Recordemos que el 8 de noviembre del año anterior Alpine confirmó a Colapinto como titular, y sus declaraciones en ese momento destacaron su satisfacción por participar en la progresión de un auto, aportando opiniones para su desarrollo y mantenimiento de la confianza ante un proyecto tan innovador.

Estos comentarios adquieren aún más valor tras haber take el primer contacto con el A526 y al haber visto de qué forma puede influir ese coche en su rendimiento futuro, además de permitirle traer la experiencia de la F1 argentina después de 23 años sin presencia de su país en el Gran Circo.

Además de un coche nuevo, la estructura se apoyará en un motor Mercedes, que ofrece una ventaja frente a otros proveedores desde la salida de Renault.

Este año se impondrá una unidad de potencia híbrida, con un reparto de 50% de combustión y 50% de energía eléctrica, un cambio que impacta directamente en los modos de manejo y en la gestión de la electricidad.

En este contexto, la aerodinámica activa y la complejidad de la gestión eléctrica introducen desafíos adicionales para los pilotos y los equipos. Colapinto explicó que la novedad de la generación actual de automóviles implica un aprendizaje acelerado y un proceso intenso, pero también una gran oportunidad para demostrar el potencial que lo llevó a convertirse en el primer argentino asentado en una posición de titularidad en Alpine.

El equipo técnico, encabezado por Steve Nielsen, subrayó que el objetivo inicial en Barcelona fue entender y validar los sistemas y programas del coche, aceptando que hubo pequeños contratiempos que no deben empañar el aprendizaje ante un coche completamente nuevo.

Por su parte, David Sánchez, director técnico ejecutivo de Alpine, resaltó que tras un martes complicado por la lluvia, la jornada siguiente fue productiva y permitió a Colapinto retomar el control y completar una sesión sólida de vueltas en seco, en cooperación con Gasly que siguió adaptándose al nuevo modelo y al paquete técnico.

Entre la planificación de Alpine se contempla regresar a Enstone para convertir en datos las primeras conclusiones y preparar los últimos días de pruebas previos al inicio del campeonato.

En Bahréin, los test se dividirán en dos bloques, del 11 al 13 de febrero y del 18 al 20 de febrero, y se espera que la prensa pueda presenciar las prácticas, a diferencia de Barcelona.

Williams ya anunció que sus restricciones para la prueba en Baréin no impedirán que su nuevo coche demuestre su capacidad en la pista, consolidando el interés general por cómo la nueva era regulatoria afectará a todas las fuerzas.

Con todo, el balance es positivo para el equipo francés y para Colapinto, que se prepara para afrontar su primer año como titular en una era de cambios.

No se han publicado cifras contractuales, por lo que no existen montos para convertir a euros, pero lo cierto es que la pieza clave de Alpine se sitúa en el centro de un proyecto ambicioso que busca consolidar una presencia competitiva en la Fórmula 1 de 2026 y siguientes temporadas, con la ambición de convertir a la escudería francesa en un referente de la categoría.