Franco Colapinto firma en Spa uno de los adelantamientos más espectaculares del año, comparado con el mítico doble rebase de Häkkinen en 1998, y se juega su continuidad en Alpine en las próximas carreras.
El argentino Franco Colapinto volvió a poner a la Argentina en el mapa de la Fórmula 1 con una jugada que ya es historia. En el Gran Premio de Bélgica, el piloto de Alpine se mandó un doble adelantamiento de los que no se olvidan, justo en el mismísimo lugar donde Mika Häkkinen hizo lo propio hace 26 años.
La cosa fue así: en la vuelta 30, Colapinto venía remontando después de una parada en boxes un poco lenta, y se encontró con su compañero Pierre Gasly y Liam Lawson (Racing Bulls) peleando por la décima posición.
Apenas entró en la recta de Kemmel, vio el hueco, se lanzó al rebufo y los pasó a los dos en la curva Les Combes. Una maniobra tan limpia como agresiva que dejó a todos boquiabiertos.
El parecido con el adelantamiento de Häkkinen a Michael Schumacher y Ricardo Zonta en 1998 es inevitable. En aquella ocasión, el finlandés también aprovechó un doble rebufo en el mismo sector para colarse entre dos coches y llevarse el triunfo moral. Aquella jugada está considerada la mejor de la historia de la F1, y la de Colapinto no le va a la zaga. De hecho, la Fórmula 1 colgó un video en redes con las cámaras a bordo de los tres pilotos y lo acompañó con un emoticono de pochoclos, como diciendo "esto es cine".
Medios especializados como Autosport y Auto Hebdo se rindieron a sus pies, y hasta Sky Sports le dedicó un artículo titulado “Vive en primera persona el sensacional doble adelantamiento”.
Lo mejor de todo es que Colapinto no solo hizo la gracia, sino que aguantó la presión hasta el final. En las últimas vueltas, Gasly le pisaba los talones, pero el argentino supo defender el décimo puesto como un viejo zorro. Ese punto le permitió a Alpine seguir quinto en el campeonato de constructores, aunque empatados con Racing Bulls. Para Colapinto fue su cuarta carrera del año en la que queda por delante de su compañero, y ya empieza a ser una costumbre verlo remontar posiciones con un ritmo de carrera envidiable y un cuidado de neumáticos que asombra.
Todo esto llega en un momento clave. Flavio Briatore, el asesor de Alpine, ya avisó que antes del parón de verano (es decir, en las próximas dos carreras) tomarán una decisión sobre si Colapinto sigue en el equipo para 2027.
Y el argentino está respondiendo con actuaciones como la de Bélgica. Briatore dijo que si sigue rindiendo así, no ve por qué no mantenerlo. Pero también hay rumores de que otros equipos como Aston Martin, Williams o Haas lo tienen en el radar si Alpine no lo renueva.
El propio Colapinto, con los pies en la tierra, aseguró que prefiere no pensar en el futuro y centrarse carrera a carrera. Pero lo cierto es que cada vuelta que da es una carta de presentación. En Spa también hizo una largada espectacular, ganando dos posiciones, y adelantó a Hülkenberg con otro sobrepaso de mérito. Si sigue así, el asiento para 2027 parece cosa hecha. Ahora solo queda esperar al Gran Premio de Hungría, la última cita antes del descanso, para ver si el sueño se hace realidad o si Franco tendrá que buscarse la vida en otro sitio.
Por lo pronto, ya se ganó un lugar en los libros de historia de Spa-Francorchamps.