La multinacional del deporte confirma un nuevo ajuste de personal, centrado principalmente en tecnología, como parte de una reestructuración para hacer la empresa más ágil y enfocada en el crecimiento a largo plazo. Es el segundo recorte de 2026 tras eliminar 775 puestos en centros de distribución.

Nike ha anunciado un nuevo ajuste de plantilla en su división Global Operations, con la eliminación de aproximadamente 1.400 puestos, y la mayor parte de estos despidos afectarán a equipos de tecnología. La novedad fue comunicada por correo interno por el director de operaciones, Venkatesh Alagirisamy, quien describe un paquete de cambios estructurales y operativos dentro de la estrategia de giro de la empresa, conocida como Win Now.

Este movimiento marca la segunda tanda de despidos en Nike en 2026, tras la eliminación de 775 puestos en centros de distribución. Con la llegada de este segundo lote, la compañía intenta acelerar una reconfiguración que ya había empezado a tomar forma en años anteriores, en un esfuerzo por fortalecer su competitividad en un sector donde la rapidez y la eficiencia marcan la diferencia.

Nike sostiene que los cambios son necesarios para modernizar procesos de fabricación, simplificar las operaciones tecnológicas y reasignar recursos hacia el crecimiento a largo plazo.

El plan Win Now se centra, en palabras del propio memorando, en cinco áreas clave: cultura, producto, marketing, marketplace y presencia física en minoristas.

En la práctica, la intención es que la empresa funcione de manera más ágil, con menos capas de gestión y una mayor capacidad de decisión a nivel de negocio.

No se trata solo de recortar costos: se busca reorientar la organización hacia iniciativas estratégicas que impulsen la rentabilidad y la innovación, especialmente en un entorno donde la demanda cambia con rapidez.

Como parte de la reestructuración, Nike está redefiniendo su footprint tecnológico para que esté más alineado con las necesidades del negocio, consolidando su presencia en dos hubs estratégicos: el Philip H.

Knight Campus y el Nike India Technology Center. Estas ubicaciones buscan aunar talento y acelerar proyectos tecnológicos que impactan directamente en la cadena de valor de la empresa, desde el desarrollo de productos hasta la experiencia del usuario en canales digitales.

En paralelo, la compañía está modernizando su Air Manufacturing, con foco en Beaverton (Oregón), St. Louis y Vietnam, para aumentar la resiliencia, optimizar procesos y adaptar la plantilla a las demandas del negocio. También se está trasladando parte del trabajo de fabricación de Converse y su ingeniería más cerca de las fábricas, con el objetivo de mejorar la colaboración en tiempo real y responder mejor a las necesidades de la marca.

La integración de la cadena de suministro de materiales también se está acelerando: se acerca ese trabajo a las áreas de Footwear y Apparel, para tomar decisiones más rápidas y coordinadas, y para impulsar innovaciones que ya forman parte de la red de fabricación de Nike.

En conjunto, estas transformaciones buscan construir una organización de Operaciones Globales más enfocada, integrada con el negocio y capaz de moverse con mayor velocidad y precisión.

Nike reconoce que estos cambios son duros para las personas afectadas y para los equipos cercanos, y señala que los empleados cuyas funciones se vean impactadas recibirán información directa de sus líderes y de Recursos Humanos desde el primer día, con apoyo para gestionar la transición.

A título personal, el memorando agradece las aportaciones de quienes serán afectos por los despidos y subraya que el comportamiento profesional y empático entre compañeros seguirá siendo clave durante este periodo de ajuste.

El contexto más amplio de estos movimientos es el debate sobre la necesidad de que grandes corporaciones logren igualar ritmo y complejidad con automatización y estructuras más simples.

En la industria tecnológica, la oleada de recortes ha sido notable en los últimos años, con compañías como Oracle, Amazon y Meta a la cabeza de ese proceso.

Aunque Nike insiste en que estos cambios buscan una “base más resistente y eficiente” para competir a nivel mundial, la realidad para muchos trabajadores es que cada ajuste viene acompañado de inquietud y necesidad de reconversión profesional.

En resumen, Nike está llevando a cabo un ambicioso proceso de reconfiguración para consolidar su plan Win Now: menos complejidad, más velocidad y una mejor alineación entre tecnología y negocio.

Si funciona, podría traducirse en una capacidad mayor para responder a las exigencias del mercado deportivo y digital en un entorno cada vez más competitivo.

Pero también significa que un número significativo de profesionales se enfrentan a un periodo de transición, con la promesa de apoyo y claridad por parte de la empresa para atravesarlo de la mejor manera posible.