Relato en tono cercano de Javier Fernández, alias Voltaje, el empresario cubano que demanda a la AFA por la ausencia de Messi en un amistoso y que entrelaza su trayectoria musical, sus luchas personales y su ascenso empresarial.
Javier Fernández, conocido en el mundo de la música como Voltaje, es un cubano que nació en La Habana y creció en Santa Fe. Su historia no es la típica de un promotor: fue rapero en su juventud, vivió momentos duros con las drogas y practicó la santería antes de que, según su versión, Dios cambiara su rumbo.
Años después se formó como Diseñador Gráfico y dio un salto que lo llevó a convertirse en una figura de la industria musical actual. Pero la noticia que le ha traído a la actualidad tiene que ver con una demanda: acusa a la AFA de irregularidades vinculadas a la presencia de Lionel Messi en un amistoso frente a Venezuela en Miami.
En su juventud formó parte de Montes de Espuma y luego creó Clan 537; sus letras hablaban de temas sociales y criticaban al régimen cubano, lo que le valió censura en radios y televisión de la isla.
Luego cruzó el Atlántico gracias al éxito de la canción Quién tiró la tiza?. En Europa realizó dos giras y dio 125 conciertos en 23 ciudades. Se estableció en Italia, donde conoció a Gloria, su esposa, y poco después se mudó a Las Vegas, que pasó a ser su base.
Según su biografía, tocó fondo: practicaba la santería y cayó en las drogas; llegó a consumir tres gramos de cocaína al día y eso lo llevó a un pozo oscuro del que le costó salir.
Su mujer, que estaba embarazada, le habría dicho que el niño se movía, lo que le hizo entender que quería vivir. Después de ese episodio, encontró consuelo en la fe evangélica y volvió a empezar. Sacó el disco Con la Verdad de mi Tierra y, para sorpresa de muchos, tuvo oportunidades musicales de primer nivel, incluso tocando junto a Pitbull.
En 2012 fundó VID Music Group, la compañía que, años después, está en disputa con la AFA. Fernández ha trabajado con artistas de renombre mundial, como Ozuna, Nicky Jam, Anuel, Bad Bunny, Don Omar, Tego Calderón, Wisin y Yandel, Karol G, Luis Fonsi, Daddy Yankee, Gente de Zona y otros, lo que le dio una proyección internacional.
En 2019 lanzó Ocean2Fish Seafood Market en el sur de la Florida, un negocio de pescados y mariscos con su propia app, además de dedicarse a la construcción y a las criptomonedas.
En redes se presenta como empresario y promotor oficial de la AFA, y ha publicado mensajes para Messi en distintas ocasiones.
El meollo del conflicto se remonta al amistoso disputado el 10 de octubre en el Hard Rock Stadium de Miami, cuando la Selección Argentina enfrentó a Venezuela sin Messi.
Según los abogados de Voltaje, se habría pagado un palco de 7.500 dólares ese mismo día para que el empresario pudiera ver el encuentro junto a su esposa Antonela Roccuzzo y sus hijos. Al día siguiente, Messi sí participó con Inter Miami en una goleada frente a Atlanta United, y el bufete sostiene que la participación del crack en un video promocional con Rodrigo De Paul podría hacerle responsable solidario conforme a la ley estadounidense.
En la práctica, AFA y Tapia habrían cambiado de postura, y se alega que la promesa era disputar cuatro partidos: dos jugados y otros dos en junio; promesa que, según el equipo legal de Voltaje, MGM habría puesto como socio para cerrar los encuentros previos al Mundial, y que luego Tapia habría dejado sin efecto.
Con o sin contrato firmado, Messi quedó involucrado en una controversia que también coloca a Voltaje en el centro de la polémica: un personaje con una trayectoria ambiciosa, que presume de redes internacionales y que, por sus propios motivos, se siente perjudicado por la gestión de la AFA.
La historia no termina aquí: el caso está en proceso y promete nuevos giros a medida que se esclarezcan los acuerdos entre las partes y las promesas incumplidas.