La participación de Augusto Sanz en el Dakar 2026, su doble rol de navegante para Puck Klaassen y bombero voluntario, y la labor de SurtiRally en la provisión de combustible para la carrera en Arabia Saudita.

Augusto Sanz llegó al Dakar casi por casualidad, convocado por un amigo hace cinco años para probar la navegación. Hoy, con 29 años y oriundo de Exaltación de la Cruz, alterna su desempeño deportivo con la instalación de generadores en zonas rurales y, además, sirve como bombero voluntario en la provincia de Buenos Aires.

En la edición de 2026, Sanz acompaña a la neerlandesa Puck Klaassen, de apenas 23 años, en la categoría Challenger. “Fue una etapa compleja para la navegación, pero al final todo salió redondo; avanzamos con consistencia y cometimos pocos errores”, explicó el navegante argentino, que combina su rol deportivo con la labor comunitaria en su ciudad.

En la disciplina, la pareja de Klaassen avanzó entre la exigencia de un recorrido técnico y la competitividad típica de este Dakar. Mientras tanto, en la general, David Zille y Sebastián Cesana perdieron la punta y cayeron al quinto puesto tras una séptima posición en la etapa, mientras que Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini se ubicaron en cuarto y sexto lugar, respectivamente.

En la categoría Side by Side, Jeremias González Ferioli, tras un tropiezo el lunes, consiguió un quinto puesto parcial y mantiene la 19.ª posición en la clasificación general. Manu Andújar, por su parte, terminó 13.º en la jornada y continúa noveno en el tablero global.

En la división de autos, Ford dio un golpe de autoridad devolviendo la inercia al frente, tras un despliegue que marcó el pulso de la competencia frente a Toyota.

Mitch Guthrie lidera la general, seguido por otros autos de la misma firma, mientras que Prokop, Ekström, Carlos Sainz y Nani Roma buscan acercarse a la vanguardia.

En motos, Luciano Benavides tuvo una jornada consistente, a pesar de una caída. El salteño admitió haber atacado desde el inicio y, tras un error, se recompuso en la segunda mitad de la etapa para situarse entre los mejores de la prueba.

“Ataqué desde el principio y logré acercarme a Branch; me caí, quedé dolorido, pero tras el refueling apreté de nuevo y cerramos en buena posición”, contó a Clarín en el campamento de Alula.

El miércoles se perfila como uno de los momentos clave, pues se inicia una de las Etapas Maratón. Se trata de una jornada que terminará en un refugio aislado, con ingreso restringido y sin asistencia directa de equipos. El recorrido total asciende a 526 kilómetros, de los cuales 451 son de prueba especial, y la organización sólo permitirá una carpa personal y una ración de comida al llegar al refugio, antes de la penúltima jornada en la que los pilotos volverán a encontrarse con sus equipos en el campamento de Hail.

Rally Dakar 2026: el rol de Argentina y la logística de combustible. Arabia Saudita, un país históricamente vinculado a la energía, se erige como el escenario para la edición actual. En este marco, los argentinos juegan un papel clave en la provisión de combustible: “Somos 27 argentinos que viajamos para brindar el servicio de despacho durante todo el Dakar.

También trasladamos el combustible especial que llega de otros países”, explicó Tomás Buedo, coordinador general de SurtiRally, empresa con base en Córdoba.

La relación de SurtiRally con el Dakar nació cuando la carrera llegó a la Argentina por primera vez en 2009. Desde entonces, el vínculo se fortaleció y se convirtió en una columna de apoyo logístico imprescindible para la competición.

La tarea de abastecimiento se realiza en dos frentes: en los bivouacs y en la pista, durante las etapas más desérticas. En cifras, SurtiRally despacha alrededor de 1.200.000 litros de diésel, 1.000.000 de litros de nafta súper y 250.000 litros de combustibles renovables a lo largo de las dos semanas de carrera. El equipo opera con una flota de alrededor de 80 camiones para garantizar que cada participante reciba su combustible con la precisión necesaria en pleno desierto.

La logística implica la instalación de estaciones de servicio móviles en el desierto, medidas de seguridad como premisa y una eficiencia que evita pérdidas de tiempo entre cada llegada de competidores.

Los responsables de la organización trabajan varios meses antes: en mayo se diagraman los traslados hacia Arabia Saudita, se coordina con transportistas locales y se afina la hoja de ruta para cada jornada.

Arabia Saudita, cuna histórica de la industria petrolera, vuelve a ser el escenario que pone a prueba la ingeniería y la coordinación de los equipos.

En este contexto, la presencia de argentinos como Sanz y el equipo de SurtiRally resalta la dimensión humana de una carrera que combina deporte, tecnología y logística, con un trasfondo histórico que ubica al Dakar como una de las grandes epopeyas del motor moderno.