El CEO de Cricket Australia se abre a la posibilidad de organizar un test de las Ashes en la India, aprovechando el enorme mercado del críquet indio y buscando fortalecer el formato tradicional.
¡Agarraos los machos, aficionados al críquet! Porque llega una noticia que va a dar que hablar. El máximo responsable de Cricket Australia, Todd Greenberg, ha soltado un bombazo: no le cierra la puerta a que un partido de las Ashes, la rivalidad más antigua del críquet, se juegue… ¡en la India! Sí, como lo lees.
Una idea que, de hacerse realidad, sería histórica.
Mira, para los que no estén muy puestos: las Ashes son los partidos que enfrentan a Australia e Inglaterra desde 1882. Una rivalidad de las que ya no quedan. Tradicionalmente se han jugado siempre en esos dos países. Pero ahora, el señor Greenberg ha dicho en el podcast “Stumped” de la BBC que estaría abierto a llevarlas a otros sitios, y la India es el primero de la lista.
¿Y por qué la India? Pues porque la India es el verdadero gigante económico del críquet. Allí el críquet es casi una religión, y mover un partido allí sería un negocio redondo. Además, ya hay un precedente: la liga australiana BBL va a jugar un partido en Chennai en diciembre de 2026. Así que ya están calentando motores.
Pero ojo, que no es tan sencillo. Para que esto ocurra, tendrían que ponerse de acuerdo las tres grandes federaciones: Cricket Australia, la ECB (Inglaterra) y la BCCI (India). Y además, el calendario ya está muy apretado. Como dice el propio Greenberg: solo hay 365 días al año. Así que habrá que hacer malabares.
El objetivo de fondo es fortalecer el críquet de prueba, el formato tradicional, que está perdiendo fuelle frente a los T20. Greenberg cree que los test entre Australia, Inglaterra y la India son los que todavía atraen a mucha gente, y que hay que mimarlos. Llevar las Ashes a nuevos públicos sería un paso adelante para el deporte.
Para que te hagas una idea, las últimas Ashes las ganó Australia por 4-1 en la temporada 2025-26. Las próximas serán en Inglaterra en 2027. Pero además, en 2027 también está previsto un partido especial con bola rosa (pink-ball) en el Melbourne Cricket Ground para celebrar los 150 años del primer test entre ambos equipos, que fue en 1877.
Eso sí, ese partido no es oficialmente de las Ashes, sino un homenaje. No te líes.
Así que, de momento, esto es solo una idea. Pero que el jefazo de Cricket Australia lo haya dicho ya es un primer paso. Veremos si al final las cenizas de esos palos de quema (de ahí viene lo de Ashes) acaban en tierras indias. Desde luego, sería un terremoto en el mundo del críquet. ¡Estaremos atentos!