River Plate muestra un juego renovado al vencer a Universitario de Lima en su debut en la Copa Libertadores, rompiendo una racha de 20 partidos ganados del equipo peruano.

El debut de River Plate en la Copa Libertadores fue un respiro para muchos de sus aficionados, quienes esperaban un resurgir tras un comienzo de año complicado en el torneo local.

Con un planteamiento más dinámico y una actitud agresiva, el conjunto dirigido por Marcelo Gallardo consiguió imponerse 1 a 0 sobre Universitario, rompiendo así una impresionante racha de 20 victorias consecutivas y un invicto de 37 partidos en el Monumental de Lima.

Este escenario había sido testigo de la derrota de River en la final de 2019 ante Flamengo.

Marcelo Gallardo, conocido afectuosamente como 'El Muñeco', había instado a los hinchas a mantener la calma después del empate 2-2 contra Rosario Central en el Torneo Apertura.

A pesar de que los seguidores confían en su visión, la impaciencia comenzó a gestarse tras las actuaciones decepcionantes del equipo. Sin embargo, en Lima, Gallardo evidenció que tenía un plan para retomar la senda del triunfo.

El técnico realizó ajustes clave en su formación. Sacó a Miguel Borja, quien había estado lidiando con una sequía de goles, y optó por Sebastián Driussi como delantero, al tiempo que dio la titularidad a Kevin Castaño y devolvió al joven Facundo Colidio al once inicial.

A pesar de que Franco Mastantuono, el juvenil de 17 años, no tuvo su mejor partido, formó parte de un equipo que, esta vez, mostró una mejor conexión en el campo.

Con una formación 4-3-3, River Plate encontró un nuevo ritmo. La joven promesa comenzó por la banda derecha, buscando combinar con Castaño y el resto del equipo. La llegada de Castaño revitalizó el mediocampo, y su capacidad para involucrar a sus compañeros permitió que Enzo Pérez desempeñara un rol más ofensivo, haciéndolo parecer menos aislado en la creación de juego.

El primer tiempo de River fue una exhibición de circulación de balón y movilidad. La secuencia que culminó en un tiro libre para Paulo Díaz, tras un córner ejecutado por Mastantuono y una peinada de Meza, fue un ejemplo de este buen funcionamiento.

Sin embargo, el esfuerzo defensivo que hizo River en el segundo tiempo fue notable. A pesar de perder el control del balón, el equipo mantuvo su solidez en la defensa, enfrentándose al juego duro de Universitario.

A pesar de sentir el desgaste y perder el control del juego, River no permitió que el ímpetu de su rival alterara su enfoque. El equipo demostró que no cedería ante las tácticas del local, quien intentó ensuciar el partido. Las estadísticas de faltas reflejaron el carácter del encuentro: Universitario cometió 14 infracciones, mientras que River acumularía 17.

Con buen desempeño de Armani en el arco, el conjunto argentino concluyó el encuentro de forma positiva, llevándose tres puntos valiosos en su primer partido de Libertadores.

Este triunfo representa no solo un comienzo esperanzador en el torneo que todos en River anhelan ganar, sino también un impulso necesario para que los hinchas encuentren nuevamente la fe en el equipo.

Si continúan jugando con la misma intensidad y compromiso observado en Lima, River Plate superará las expectativas en la competición.