Huracán derrotó 2-1 a Olimpo de Bahía Blanca y selló su pase a los dieciseisavos de la Copa Argentina. Oscar Romero y Lucas Blondel anotaron para el Globo, Enzo Coacci empató para Olimpo y Sebastián Meza fue determinante con varias paradas. El próximo rival será Barracas Central, en un contexto marcado por polémicas dirigenciales recientes.

En la cancha de Estudiantes se vivió un choque intenso en el que Huracán se llevó el triunfo por 2-1 frente a Olimpo de Bahía Blanca y selló su pasaporte a los dieciseisavos de la Copa Argentina.

El Globo, que estuvo firme en defensa y mostró movilidad en el ataque, tendrá ahora un cruce más atractivo frente a Barracas Central, un rival que ha sido noticia en las últimas fechas por cuestiones que traspasan lo deportivo y que afectaron, entre otros, al entorno de la dirección del fútbol argentino.

La jornada dejó una atmósfera de morbo en un torneo que convoca a equipos de distintas categorías y que, además, suele cruzar historias de pasados entre clubes grandes y pequeños.

El partido se jugó en la cancha de Estudiantes y tuvo todas las condiciones para ser parejo. Huracán dominó las fases del encuentro y, aunque Olimpo mostró carácter ofensivo, el marcador no se movió de forma definitiva hasta pasada la primera media hora.

El primer golpe lo dio Oscar Romero, que convirtió un tiro libre desde la banda derecha para adelantar al Globo. Pero la alegría duró poco: Enzo Coacci, atento al centro desde Amarilla, conectó de cabeza y dejó el 1-1 antes del descanso, un resultado que reflejaba la igualdad entre ambos en la primera mitad.

En la segunda mitad, Huracán volvió a proponer y, con la pegada de Blondel, logró desnivelar el marcador. Lucas Blondel sacó un zurdazo desde la puerta del área y batió al arquero de Olimpo para poner el 2-1, un gol que terminó siendo definitivo. El Globo tuvo opciones para ampliar, en especial tras jugadas de alto nivel que dejó Cortés, un jugador con movilidad y recursos para desequilibrar, aunque la defensa de Olimpo estuvo atenta para evitar que el marcador se volviera más abultado.

El arquero Sebastián Meza se convirtió en figura al evitar dos veces la caída de su valla. Primero desvió con una gran estirada un remate de Federico González y, ya en el tramo final, volvió a lucirse al desviar un libre directo que parecía ingresar por el ángulo.

Sus intervenciones, sumadas a la clase de Blondel y Romero en la generación de juego, dieron al Globo esa dosis de seguridad para sostener el resultado.

Del otro lado, Olimpo mostró valor y mostró pinceladas de Braian Guille, pero le faltó constancia para traducir esas ideas en una fase de ataque más concreta.

Pese a ello, dejó la sensación de haber competido frente a un equipo de Primera con mayor jerarquía, en una eliminatoria que, al margen del resultado, dejó gestos de competitividad y ratificó la idea de que la Copa Argentina brinda oportunidades para clubes de distintos niveles.

Históricamente, Huracán y Olimpo se han enfrentado en la Primera División en 11 ocasiones; el balance favorece a Olimpo, con 7 triunfos frente a 3 de Huracán y un empate, una estadística que pone en valor lo parejo que suele ser este cruce y que alimenta la expectativa cada vez que se vuelven a ver en copas o torneos de eliminación directa.

La próxima cita de Huracán en Copa Argentina tendrá como escenario Barracas Central, un rival que en el pasado reciente ha sido protagonista de debates y tensiones en el ámbito del fútbol argentino.

A nivel institucional, la conversación en torno al Apertura llevó a cambios y a un quiebre entre algunas figuras de la dirección, con debates que giraron alrededor de las reuniones del Comité Ejecutivo.

En este contexto, el choque con Barracas Central no solo mide pasión y ganas de avanzar, sino también la vigencia de una dinámica interna que ha marcado el pulso del fútbol en los últimos meses.

Detrás de este triunfo hay una historia de esfuerzo, de jugadores que interpretan el ritmo de la Copa Argentina y de un Huracán que, con Romero y Blondel como estandartes, demuestra que no da un balón por perdido cuando el camino se vuelve complejo.

A partir de este resultado, la expectativa se concentra en el cruce con Barracas Central y en la posibilidad de que el Globo afronte el tramo decisivo con una actitud de equipo compacto, disciplinado y ambicioso.