La Atalanta consigue una remontada épica frente al Borussia Dortmund para avanzar a los octavos de final de la Champions League, con un penal decisivo en tiempo extra.

En el Gewiss Stadium de Bergamo, la Atalanta escribió una historia destinada a perdurar. El Borussia Dortmund parecía haber sellado la eliminatoria tras la victoria en la ida, pero la 'Dea' no bajó la guardia y convirtió la noche en una remontada de película para clasificarse a los octavos de la Champions League.

Con bajas sensibles como Raspadori y De Ketelaere, el equipo italiano afrontó un partido de alta intensidad, sabiendo que cada error podría sentenciar su esfuerzo.

A los 57 minutos, Pasalic avanzó un cabezazo limpio para dejar un 3-0 en el marcador del encuentro y encender las esperanzas en el estadio. Adeyemi, con un tanto oportuno, recortó distancias y dio paso a la posibilidad de un desenlace incierto, ya que el duelo se acercaba a la prórroga. La afición de Bergamo vibró ante la posibilidad de un regreso que parecía imposible hace apenas unas horas, y Atalanta mostró una tenacidad que suele definirse como el sello de la casa.

En el tramo final, el partido dejó momentos de alto voltaje. Un despeje desacomodado de Kobel terminó en una escena decisiva: Pasalic asistió a Krstovic con un centro medido que el delantero remató de cabeza para alimentar el épico guion.

Un error en la zaga visitante, obra de Bensebaini, abrió la vía para que el destino se resolviera desde el punto de penal, revisado por el VAR. Samardzic no falló desde los once metros y, en el minuto 98, convirtió el gol que desequilibró la balanza y dejó sin respuesta a Dortmund.

Con el silencio que siguió al pitido final, la ciudad de Bergamo celebró que Atalanta había completado una gesta casi imposible: volver a meterse entre las dieciséis mejores de Europa cinco años después, y hacerlo con una exhibición de carácter y fe colectiva.

El triunfo de Atalanta no solo vale por los pasajes de la competición, sino también por el mensaje que envía a la historia reciente del fútbol italiano: equipos de provincias pueden competir al más alto nivel cuando despliegan un plan claro, disciplina táctica y una mentalidad de lucha constante.

Históricamente, la Champions ha premiado a quienes supieron adaptarse y superar momentos de adversidad, y esta noche Atalanta ofreció una lección de resiliencia.

Aunque las cifras no se publicaron para el día, la estadística del partido refleja que la clasificación a octavos aporta no solo prestigio, sino también un fortalecimiento económico básico para seguir invirtiendo en una plantilla joven y competitiva.

En cualquier caso, el sabor de esta victoria quedará grabado en la memoria de la afición y en el legado de un club que, en la última década, ha forjado su identidad alrededor de la fe en lo posible y en la capacidad de escribir historias cuando todo parece perdido.