El púgil florense Crúcce venció a Esteban Juárez por nocaut técnico en el primer asalto en Almagro y se convirtió en el campeón argentino pesado más joven, rompiendo una marca histórica de Bonavena.

No fue en el Luna Park, sino en el estadio de la Federación Argentina de Boxeo. No fue frente a un rival de primer nivel como Gregorio Peralta, sino ante Esteban Juárez, un púgil pilarense de menor cartel. Y no fue ante una marea de 25.236 aficionados, sino ante un puñado de espectadores. Aun con ese ambiente más contenido, Karim Crúcce trazó un puente entre su realidad y la gloria que busca desde hace meses: coronarse campeón argentino pesado.\n\nLa noche tuvo lugar en Almagro, en el recinto de Castro Barros 75, donde la atmósfera seguía caliente por una polémica descalificación en otro combate de la cartelera, y donde una barra de Las Flores viajó unos 190 kilómetros para respaldarlo.

Crúcce, padre de familia y uno de los prospectos más destacados del boxeo nacional, saltó al ring sabiendo que cada segundo cuenta cuando se trata de escribir su historia.\n\nLa pelea duró apenas 130 segundos. Juárez pesaba mucho más, alrededor de 142,3 kilos frente a los 101,25 kilos de Crúcce en el pesaje, pero la velocidad y la precisión del joven florense decantaron la balanza de inmediato.

Una combinación sostenida terminó con un cruzado de derecha que dejó a Juárez tendido en el tapiz por primera vez; el árbitro Rubén Figueroa interrumpió el combate con prudencia y sentido común.

Juárez tardó en levantarse y, pese a intentar reaccionar, cayó de nuevo para que el réferi dictara el nocaut técnico.\n\nCon este resultado, Crúcce se convirtió en el campeón argentino pesado más joven de la historia: 20 años y 255 días. Rompió un récord que desde hacía más de seis décadas pertenecía a Oscar Natalio Bonavena, conocido como Ringo, quien el 4 de septiembre de 1965 venció a Gregorio Peralta en el Luna Park y se coronó campeón argentino en su 16° combate profesional, con 22 años y 344 días.

Justo un día después del 50.º aniversario del asesinato de Ringo, la historia parecía abrir un nuevo capítulo para el boxeo argentino.\n\nCrúcce, que ya venía marcado por un sólido historial amateur (bicampeón argentino juvenil y campeón argentino de mayores), se mostró tranquilo sobre el ring y, tras la victoria, dejó claro que quiere hacer valer su título.

En el cruce inmediato, desafió al Ariel Bracamonte, ex campeón argentino y sudamericano pesado, con la promesa de disputar el título argentino y, si llega la oportunidad, defenderlo con fiereza.

“Bracamonte, te espero en mi ciudad, donde sea. Vamos a pelear por el título argentino y lo voy a defender contigo”, afirmó.\n\nMás allá de la celebración, Crúcce también admitió que el plan podría incluir bajar a la división crucero para intentar pruebas fuera del país.

“Afuera son grandes, son monstruos; yo soy un poco corto para el peso pesado. La idea es pelear en crucero y, a medio plazo, llevar la pelea al exterior”, explicó. Con estos planes sobre la mesa, lo que sigue para el joven campeón es continuar la defensa del título cuando le toque y, sobre todo, demostrar que su triunfo no fue fruto de una noche de suerte, sino el inicio de un camino hacia un boxeo más sólido y ambicioso.\n