Crónica detallada del choque Boca Juniors-Talleres en Córdoba, con el morbo de Tevez en el banquillo, la deuda por Pavón y las medidas de seguridad y venta de entradas para el encuentro.

Se viene un duelo que promete alto voltaje en Córdoba. En la previa del choque entre Talleres y Boca Juniors, correspondiente a la 13ª fecha del Torneo Apertura, el ambiente está cargado de morbo por varios motivos.

Por un lado, la presencia de Carlos Tevez, ídolo xeneize, sentado en el banco de Talleres, aporta una historia extra a un partido que ya de por sí es atractivo para la afición cordobesa y para los seguidores de Boca.

Y por otro, hay una vieja deuda que aún no se ha saldado: el pase de Cristian Pavón, ex delantero de Talleres, que sigue flotando como una sombra en la negociación entre ambos clubes.

La decisión del club local de abrir las puertas para la hinchada visitante no es la norma habitual. En este choque, se contemplaron 11.000 localidades para Boca, ubicadas en la tribuna Artime, y el precio de cada entrada es de 100.000 pesos. Es una cifra que ha generado quejas en las redes, con muchos usuarios recordando tarifas similares a las cobradas en un duelo anterior contra Lanús en la Fortaleza.

En el debut de Boca en la Libertadores, ese capítulo no se repetirá: no habrá público visitante en los partidos internacionales, al menos por ahora.

Las entradas para Boca se podrán adquirir de forma digital a través de la Boletería VIP. Al completar la compra, llegará un código QR al correo electrónico; no será necesario canjear ningún ticket en formato físico en el día del partido, según explicó la organización.

La seguridad también forma parte del guion. El Consejo de Seguridad Deportiva Provincial (COSEDEPRO) ha puesto especial atención en el operativo, que incluye un refuerzo de las Fuerzas Federales y un control de acceso intensivo desde la zona del peaje de Toledo, sobre la autopista Rosario-Córdoba.

Las puertas del estadio se abrirán a las 18:00, para que las aficiones puedan tomar sus puestos con cierta antelación al inicio, programado para las 20:30.

Es un encuentro que, además de por la rivalidad, genera interés por ver cómo responderán los dos planteos ante una exigente temporada que se avecina: Boca quiere confirmar su objetivo en una competencia que siempre atrae miradas y Talleres busca sumar puntos para sostener un rendimiento positivo en casa.

El contexto se completa con la escena del fútbol internacional. En paralelo, por el Grupo D de la CONMEBOL Libertadores, está programado el choque entre Universidad Católica y Boca Juniors en el Claro Arena, para el 7 de abril de 2026.

En Chile, la delegación de Católica ha informado que no habrá presencia de hinchas de Boca, con el objetivo de garantizar la seguridad de los asistentes y de los entornos del recinto.

Es una muestra de la presión de los torneos continentales, que exigen medidas firmes para evitar incidentes.

En lo deportivo, la formación de Talleres para este jueves está en el aire. Claudio Ubeda ha trabajado sin Leandro Paredes ni Tomás Aranda, citados por la selección nacional, pero se espera su retorno el miércoles. El técnico, que aún no ha definido el once, podría introducir cambios para afrontar el calendario apretado, con un partido cada tres días y el estreno en la Libertadores contra la Universidad de Chile que se viene.

En Boca, la ausencia de Agustín Marchesín por un desgarro en el aductor derecho condiciona la portería: Leandro Brey será el titular, Javier García irá al banco, y es probable que Santiago Ascacibar haya recuperado ya su lugar.

Todo indica que habrá movimiento en la alineación para gestionar el desgaste de una semana que promete ser larga para ambos.

Más allá de los nombres y las cifras, lo que está en juego es la oportunidad de sumar tres puntos que estabilicen el inicio de una segunda parte de temporada que se augura intensa.

Boca, con su historia y su capacidad de generar pasiones, siempre es un atractivo cuando visita Córdoba; Talleres, por su parte, quiere demostrar que puede competir de igual a igual frente a un gigante.

En resumen, un encuentro para vivirlo con intensidad, entre prioridades deportivas y cuentas pendientes que, de una forma u otra, aportan al relato del fútbol argentino de este tramo del año.