El joven jardinero de los Cleveland Guardians firma una apertura de temporada histórica en Seattle, con dos cuadrangulares en su primer choque y un tercero al día siguiente, dejando clara su promesa para el resto de la campaña.

El T-Mobile Park de Seattle fue escenario de una exhibición de poder puro. Chase DeLauter, la promesa nacida en la primera ronda de 2022, no perdió tiempo para dejar claro por qué los Guardians estaban ilusionados con verlo en acción.

En la victoria por 6-4 ante los Mariners, DeLauter conectó dos cuadrangulares y se convirtió en apenas el sexto jugador en la historia de las Grandes Ligas en pegar dos jonrones en su estreno de temporada regular.

El vestuario coincidió en que aquello no era normal; incluso su compañero Erik Sabrowski dejó entrever que lo visto parecía salido de otro planeta, con la gente mirando cada turno del novato con una mezcla de asombro y admiración.

Un arranque histórico: tres días de gloria

Lo que Chase ha logrado en estas primeras 48 horas de temporada parece sacado de la ciencia ficción. Después de abrir la campaña con dos cuadrangulares, volvió a demostrar su poder al día siguiente, castigando un slider de George Kirby para dejar la pelota a unos 360 pies.

Con ese botellazo, DeLauter hizo historia al convertirse en el tercer jugadro en la historia de las Grandes Ligas —desde 1900— en pegar tres jonrones en sus dos primeros partidos de carrera.

Los únicos que habían logrado esa gesta en los últimos cien años fueron Trevor Story en 2016 y Joe Cunningham en 1954.

Además de entrar en la élite de la liga, su acción con el bate lo ha convertido en una leyenda instantánea dentro de Cleveland. En jornadas consecutivas sacó la pelota del parque y eso lo llevó a ser el quinto jugador en los 126 años de vida de la franquicia en debutar con jonrones en sus primeros dos choques, igualando marcas de figuras históricas como Earl Averill, quien dio inicio a este tipo de récords allá por 1929.

Mientras su teléfono no para de recibir mensajes —se habla de más de 800 sin leer en las primeras horas—, DeLauter mantiene una calma que sorprende a veteranos como Rhys Hoskins, lo que demuestra que su “ritmo cardíaco bajo” podría ser el arma secreta que le permite brillar en el escenario más exigente del mundo.

Del quirófano a la gloria

El camino de Chase no ha sido fácil. En sus primeras tres temporadas con la organización apenas disputó 138 encuentros debido a una combinación de fracturas en los pies, cirugías por hernias y lesiones en el tendón de la corva.

Sin embargo, tras debutar en la Serie de Comodines de 2025 ante Detroit, la organización entendió que estaba listo para el gran espectáculo. Este inicio de temporada no solo le dio atención mediática; también demostró a los Guardianes que su desarrollo va en serio y que podría convertirse en un pilar a medio plazo.

Con dos encuentros disputados en esta breve pero explosiva apertura de campaña, estos son los números que ya proyectan a DeLauter como una apuesta ganadora: Promedio de bateo: .444; Jonrones: 3; Hits: 4; SLG: 1.444; OPS: 1.889; Carreras impulsadas: 3; Velocidad de salida (HR contra Kirby): 99.4 mph. Aunque los Guardians se repartieron honores en los dos primeros duelos frente a Seattle, la noticia principal es que Cleveland parece haber encontrado al compañero perfecto para cuidar las espaldas de José Ramírez en el corazón del orden al bate.

Si la buena racha se mantiene, la historia de este chico podría convertirse en una de las más recordadas de la última década de la franquicia.

Lo ocurrido en Seattle no es únicamente un cúmulo de cifras. Es la primera luz de una carrera que, a diferencia de las historias más previsibles, llega con un componente de sorpresa y de carácter. DeLauter ha pasado de la incertidumbre de las lesiones y los años de esfuerzo a estar en el centro de la atención, no solo por sus bates, sino por la serenidad con la que encara cada turno y por la confianza que transmite a un vestuario que necesita referencias claras para avanzar en una temporada apasionante.

En el horizonte se dibuja un año de definición para Cleveland: si este inicio sirve como termómetro de su altura real, puede que estemos ante el nacimiento de un líder de la franquicia en un deporte que, con frecuencia, exige paciencia y constancia.