Nicolás Laprovíttola lideró al Barça en una victoria clave ante Real Madrid (105-100) en el Movistar Arena, acabando con una hegemonía de Madrid en ese estadio y sumando una actuación destacada tras superar lesiones de larga duración.

Nicolás Laprovíttola se convirtió en la figura destacada del Barcelona en un encuentro clave ante Real Madrid, al liderar a su equipo en el Movistar Arena y activar una victoria que agudizó la rivalidad histórica entre dos de los clubes más relevantes de la Liga Endesa.

El elenco blaugrana se impuso por 105-100 ante el conjunto visitante, en un partido que mostró la intensidad típica de un clásico y que terminó por cortar una racha significativa para Madrid, al impedir que el favorito continuara aprovechando su dominio en esas circunstancias.

El base de Morón aportó 19 puntos y repartió 9 asistencias, números que se volvieron determinantes en los momentos de mayor presión. En el tramo decisivo del encuentro, Laprovíttola cargó con la mitad de su planilla en el último cuarto, sumando 12 puntos y 5 asistencias para sostener al Barça cuando el cuadro madridista parecía acercarse en el marcador.

Este rendimiento, sumado a la dirección en pista, fue clave para sostener una victoria que no solo vale dos puntos en la clasificación, sino también una lectura simbólica para la campaña.

El choque contó con la ausencia de varios jugadores clave para Barça: Will Clyburn y Juan Núñez no pudieron estar por lesiones, mientras que Jan Vesely y Darío Brizuela se ausentaron por un cuadro gripal.

Aun así, el conjunto catalán mostró variante táctica y una cohesión que se sostuvo durante el encuentro, con una defensa ajustada y una transición ofensiva eficiente que dificultó la tarea del Madrid.

En el balance del partido, la capacidad de Laprovíttola para leer el juego y generar para sus compañeros marcó la diferencia en momentos críticos.

Las palabras del propio base resumieron el espíritu de la jornada. A pesar de reconocer que el esfuerzo le dejó dolores por el esfuerzo, dejó claro su deseo de competir y de seguir adaptándose a un ritmo de juego que ha requerido meses de recuperación.

Tras una trayectoria marcada por altibajos relacionados con lesiones, Laprovíttola ha sabido recuperar terreno y recuperar confianza, un proceso que incluye distintas etapas: una grave lesión de rodilla en octubre de 2024, un regreso progresivo que se consolidó en septiembre de 2025 y, más recientemente, una nueva prueba física durante la presente temporada que ha exigido manejo y continuidad.

Históricamente, este clásico entre Barcelona y Real Madrid es uno de los encuentros más seguidos y nostálgicos del baloncesto español, con una rivalidad que trasciende una simple estadística.

En los años recientes, el equipo catalán ha mostrado capacidad para competir al más alto nivel, incluso cuando el Real Madrid ha mantenido una presencia contundente en ligas nacionales y competiciones europeas.

Este choque de 2026, sin duda, pasa a ser recordado como la jornada en la que Laprovíttola volvió a encender a la afición azulgrana y dejó claro que la campaña podría estar cargada de citas intensas y resultados impredecibles.

Con este resultado, el Real Madrid trae consigo la necesidad de reacomodar su dinámica fuera de casa, ya que fue la primera derrota en su propia cancha en un partido de Liga Endesa desde marzo de 2024.

Para Barça, la victoria alimenta la confianza de cara a las próximas semanas, cuando la temporada entra en una fase de paridad entre ambos clubes y otros contendientes que persiguen objetivos similares.

El clásico, como ocurre habitualmente, dejó varios indicios estratégicos para entrenadores y jugadores: la importancia de las rotaciones, la gestión de las cargas y la capacidad de mantener la intensidad en los minutos decisivos.

En definitiva, una noche para el aprendizaje y la memoria, en la que Laprovíttola mostró, una vez más, por qué está llamado a dejar una huella duradera en el derbi barcelonés.