Faustino Oro, de 12 años, consiguió su segunda norma de gran maestro en Argentina y se prepara para competir en el Aeroflot Open de Moscú, con un ambicioso objetivo y respaldo familiar. La historia sitúa su progreso en un marco histórico de las normas GM y sus hitos previos.

El joven ajedrecista argentino Faustino Oro, conocido como Fausti, dio un nuevo paso decisivo en su intento de convertirse en el gran maestro más joven de la historia al lograr su segunda norma de gran maestro en un torneo celebrado en Argentina durante diciembre.

Este logro llega tras la primera norma obtenida en Madrid, el 23 de septiembre de 2025, en el torneo Leyendas & Prodigios, cuando Fausti tenía 11 años, 11 meses y 9 días, lo que lo convirtió en el segundo jugador más precoz en alcanzar la distinción, solo por detrás de Dommaraju Gukesh, quien logró su primera norma a los 11 años y 10 meses.

Según la crónica de la época, la segunda norma llegó apenas 85 días después, durante la participación de Fausti en el Magistral Szmetan Giardelli, manteniéndose invicto o con un rendimiento destacado, según el registro de resultados de aquel periodo.

El progreso de Fausti no se limitó a los torneos en España y Argentina. En su deseo de completar las tres normas que exige la FIDE para alcanzar el título de gran maestro, el joven argentino debe cerrar la cuenta en un Abierto, ya que, por reglamento, una de las normas debe obtenerse en un formato abierto para completar la ruta hacia la máxima distinción.

En ese contexto, se anunció que, tras su última norma, Fausti viajaría con su familia al Aeroflot Open de Moscú, un evento de gran prestigio internacional que reúne a numerosos maestros de alto nivel y brinda una de las plataformas más exigentes para la obtención de la norma final.

El Aeroflot Open, que se disputará entre el 28 de febrero y el 5 de marzo, contará con nueve rondas y un formato que incluye tres jornadas con dos partidas por día.

El ritmo de juego será de una hora por jugador, con incremento de 30 segundos por jugada, lo que se considera favorable para un joven con alta carga de partidas y un calendario de entrenamientos intenso.

En total, el torneo reparte una bolsa de premios de 237.000 dólares, equivalente aproximado a 218.040 euros, con premios destacados para las posiciones superiores (por ejemplo, alrededor de 44.500 dólares para el campeón, unos 40.940 euros, y 2.600 dólares para el puesto 15, aproximadamente 2.392 euros). Este premio es una de las razones por las que familias y clubes siguen apoyando a jóvenes talentos que, como Fausti, compiten con grandes maestros de diversas nacionalidades.

El plan de Fausti para Moscú no es solamente competir: a nivel de trayectoria, ya forma parte de un ciclo de crecimiento que ha llevado a muchos de sus pares a experiencias de alto calibre.

En Madrid, Fausti logró su primera norma a los 11 años y 11 meses, y su buen rendimiento en torneos internacionales le permitió ser destacado por su movilidad y capacidad de pelear contra rivales de mayor ranking.

En el propio entorno digital, el joven argentino ha cosechado resultados destacables en plataformas de juego en línea, como Chess.com, donde ha superado a varios grandes maestros en torneos de ritmo rápido y blitz, lo que ha contribuido a su creciente reconocimiento y a la atención de fans y analistas.

La presencia de Fausti en Moscú también ha generado interés mediático, con invitaciones y menciones de figuras de referencia en el mundo del ajedrez.

En el ámbito de la comunicación digital y las redes, su figura ha sido comparada con la de otros prodigios que irrumpen en la escena internacional a edades tempranas.

En paralelo, algunos observadores señalan que su progreso debe integrarse en un plan a largo plazo que contemple su educación, entrenamientos y manejo del calendario de torneos para no comprometer su desarrollo a temprana edad.

Fuera de la pista de juego, la historia de Fausti contiene elementos de la vida familiar y de la organización de su entorno. Sus padres, Alejandro y Romina, han tenido que gestionar presupuestos y buscar patrocinios para sostener el ambicioso itinerario competitivo del joven talento.

En la medida en que la familia encontró apoyos económicos para cubrir entrenamientos y viajes a torneos, el esfuerzo ha permitido que Fausti continúe entrenando a un alto nivel y participando en eventos que requieren presencia presencial y el contacto directo con rivales de élite.

El caso de Faustino Oro encarna una tendencia histórica en el ajedrez: la búsqueda de la excelencia desde edades muy tempranas y la posibilidad de romper récords con un sistema de normas que, cuando se cumplen, abren la puerta a nuevas oportunidades.

En este sentido, la historia de Fausti se inscribe en un marco más amplio que incluye precocidad y desarrollo paralelo de habilidades en diferentes formatos de competencia.

Si logra completar la tercera norma y, por ende, obtener la distinción de gran maestro, se convertirá en el joven más joven en la historia en ostentar esa categoría, lo que consolidaría no solo su nombre en la historia del ajedrez argentino, sino también en el imaginario de las nuevas generaciones que siguen sus pasos.

Su viaje a Moscú, sus resultados en la ruta de las normas y su presencia en el ecosistema digital son, ya, parte de un trayecto que muchos actores del mundo del ajedrez ven con interés y expectativa.